El próximo lunes 31 de marzo comenzará el juicio contra el ex diputado Germán Kiczka y su hermano mayor Sebastián, ambos acusados e imputados por tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil. Dicho proceso, que se llevará a cabo en el Palacio de Justicia, estará a cargo del Tribunal Penal N° 1 de Posadas, integrado por los jueces Gustavo Bernie, Viviana Cukla y César Yaya y finalizará a mediados de abril próximo.
"Son expedientes difíciles, tanto este como otros similares. Son juicios duros, con pruebas contundentes y un alto impacto emocional. Los jueces deben ver y evaluar todo el material antes de dictar sentencia", expresó el fiscal a cargo de llevar adelante la acusación, Martín Alejandro Rau. Y explicó, en diálogo con FM Show: "Cualquier proceso penal en un sistema como el nuestro, cuando llega a la etapa de juicio, ya tiene la mayor parte del material probatorio elaborado y listo para ser producido en la audiencia".
El fiscal Rau estará acompañado por el fiscal de tribunal adjunto, Antonio Vladimir Glinka, durante las 12 audiencias consecutivas -sólo serán públicas la primera y la última- que conformarán al extenso proceso penal que llegará a su fin el 16 de abril. Cabe recordar que la investigación se realizó bajo la atenta mirada del juzgado de instrucción, a cargo de Miguel Faría y de la fiscal Silvia Barroni. "Nuestra tarea ahora es mostrar a los jueces la prueba incorporada en el proceso para sostener nuestra postura acusatoria", manifestó.
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Según indicaron las autoridades judiciales, la decisión de que solo la primera y la última audiencia sean públicas se debe a la gravedad de las pruebas y con el fin de preservar a las víctimas. El próximo lunes, se realizará la apertura y la lectura del requerimiento de elevación a juicio mientras que el 16 de abril, se llevarán a cabo los alegatos y el veredicto final. En el interín, las 10 audiencias restantes, servirán para que se den a conocer pruebas y diversos testimonios.
Desde la Fiscalía a cargo de Rau planean presentar un total de 67 testigos durante el juicio y remarcan que la prueba digital será central a lo largo de todo el debate. "La volatilidad de la información digital y la posibilidad de su eliminación remota hacen que debamos ser muy rigurosos en la presentación de la prueba", sostuvo. Y concluyó: "Tenemos una teoría del caso bien planteada y sabemos cómo encarar el juicio. Sin embargo, la acusación formal se realiza al final del debate, en el alegato de clausura, ya que es allí donde se prueba todo lo argumentado".
El caso de los hermanos Kiczka
La causa se inició cuando diversos reportes de ONG's internacionales desde Estados Unidos, que incluían direcciones IP vinculadas a la descarga y distribución de contenido de abuso sexual infantil, alertó la Fiscalía Especializada de Buenos Aires dirigida por Daniela Dupuy. Rápidamente, éstas fueron rastreadas hasta un domicilio en Misiones donde residían los hermanos Kiczka y se ordenaron allanamientos, en el marco de un megaoperativo, para incautar dispositivos electrónicos.
Allí se encontraron más de mil imágenes en los dispositivos secuestrados pertenecientes al ex diputado misionero y además de fotografías, conversaciones con menores en el caso de su hermano; razón por la cual se sumó el delito de abuso sexual en las acusaciones.
Germán fue detenido varios días después en un camping de la localidad de Loreto donde aseguró que se había ido para realizar “un retiro espiritual” pero se conoció que durante el tiempo que escapó de la justicia, se comunicó con una funcionaria que es la pareja de su abogado. Por el lado de Sebastián, fue capturado poco después que su hermano y a unos 40 kilómetros de Apóstoles, la ciudad en la que vivía. Estaba desorientado, hambriento y parecía un linyera, aseguraron los investigadores.
Los cargos contra Germán Kiczka incluyen tenencia, facilitación y distribución de material de abuso sexual infantil, mientras que su hermano Sebastián enfrenta acusaciones por tenencia, facilitación y abuso sexual. Ambos se encuentran detenidos juntos en la Unidad Penal VIII de Cerro Azul desde septiembre del año pasado, aunque no serán representados por la misma persona: Germán mantuvo a Gonzalo de Paula, vinculado al caso desde un principio y Sebastián optó por Eduardo Paredes como su defensor.