La Justicia oficializó el concurso preventivo de acreedores de Bodega Norton

La firma tiene deudas millonarias en medio del duro momento que atraviesa la industria del vino por las importaciones. 

05 de febrero, 2026 | 18.41

En medio de la crisis económica que vive Argentina desde la llegada de Javier Milei, la industria del vino atraviesa un momento crítico y una de las bodegas más importantes oficializó ante la Justicia la apertura de un concurso preventivo de acreedores

Se trata de la histórica y reconocida Bodega Norton S.A. de Mendoza, la cual enfrenta una millonaria deuda bancaria y múltiples cheques rechazados por falta de fondos. 

Según datos del Banco Central, la firma enfrenta una deuda bancaria superior a los $44.000 millones de pesos y acumula más de 100 cheques rechazados por un total de $1.100 millones.

El comunicado judicial confirma que Norton había presentado su solicitud de concurso ante el juzgado el 31 de octubre de 2025, y que la fecha de apertura oficial fue el 27 de noviembre pasado. 

Qué significa la presentación del concurso de acreedores de Norton 

Esta herramienta permite a una empresa con dificultades financieras reorganizar sus obligaciones bajo supervisión judicial. El objetivo del concurso preventivo es preservar su actividad y evitar una quiebra inmediata.

Además, implica la intervención de síndicos designados por la Justicia, encargados de verificar los créditos reclamados por acreedores y de supervisar las propuestas que la empresa eventualmente presente para reestructurar sus deudas.

El cronograma de las etapas que debe seguir Norton es el siguiente:

- La Sindicatura tiene tiempo hasta el 6 de abril de 2026 para emitir su informe técnico.

- Los acreedores tienen hasta el 22 de junio de 2026 para presentar sus peticiones de verificación de créditos y documentación correspondiente. 

- Quienes presenten observaciones a estas verificaciones podrán hacerlo hasta el 4 de agosto de 2026.

Bodega Norton arrastra pasivos que han superado cifras significativas en los últimos meses, con rechazo de cheques por montos millonarios y obligaciones bancarias elevadas. 

La decisión, según el CEO Tomás Lange, es "para asegurar la continuidad de la operación y proteger los puestos de trabajo" tras otras alternativas que no llegaron a buen puerto. 

Esto no es algo aislado, sino que toda la industria afronta una crisis con una caída de las ventas en el mercado local y un fuerte aumento de las importaciones, sobre todo de Chile.

En ese sentido, la Asociación de Viñateros de Mendoza alertó recientemente sobre “una de las peores crisis en décadas”, con aumentos de costos en energía, agroquímicos y transporte, y precios de la uva que no acompañan la inflación.

La firma aseguró que es para conservar los puestos de trabajo.