"Había olas enormes": un nene de 13 años nadó cuatro horas para salvar a su familia

Se trata de Austin Applebee, un joven australiano que nadó en mar abierto luego de que su familia quedara varada.

05 de febrero, 2026 | 18.44

“Sigue nadando, sigue nadando”, fue el pensamiento que sostuvo al australiano Austin Applebee, de apenas 13 años, mientras nadaba en contra del mar. Arrastrado por la marea junto a su madre y sus hermanos, el adolescente arriesgó su vida para buscar ayuda y lograr salvar a su familia.

Austin se encontraba junto a su madre Joanne, su hermano Beau (12 años) y su hermana Grace (8) haciendo kayak y paddle board en una playa del occidente de Australia, pero los vientos fuertes y la corriente cambiaron el panorama de un momento a otro. "Perdimos los remos y nos alejamos aún más de la orilla... Todo salió mal muy, muy rápido", contó la madre en declaraciones a BBC News.

En un comienzo, la madre le pidió al joven que fuera de regreso a la orilla a buscar ayuda en un kayak, pero el que agarró tenía un agujero. "Empezó a volcarse, perdí un remo y supe que estaba en problemas. Empecé a remar con el brazo", recordó Austin sobre el dramático momento. 

Sin embargo, los intentos no servían y decidió arriesgarse a nadar el resto del caminoDejó el kayak y se sacó el chaleco salvavidas a pesar de que le quedaban alrededor de 4 kilómetros hasta la orilla.

"Tengo que ir a salvarlos"

El joven estuvo en el agua por casi cuatro horas. “Las olas eran enormes y no tenía chaleco salvavidas… No dejaba de pensar: ‘Sigue nadando, sigue nadando’”, contó en declaraciones a AP.

El joven explicó que trató de enfocarse en pensamientos positivos mientras nadaba en pleno mar abierto hacia la orilla. "Pensaba en mi madre, en Beau y Grace. También pensaba en mis amigos y en mi novia; tengo un grupo de amigos estupendo", aseguró. 

El joven nadó durante cuatro horas a mar abierto y contactó a emergencias para salvar a su familia

En un momento logró llegar a la orilla. "Finalmente toqué el fondo de la playa y me desplomé”, relató y recordó su primera sensación al llegar a la arena: "Cuando toqué tierra, pensé: ¿cómo es posible que esté en tierra firme? ¿Es esto un sueño?".

Si bien estaba agotado, pensó en que su familia "aún podría estar viva afuera". "Tengo que ir a salvarlos", se dijo y fue en busca de ayuda. Logró conseguir asistencia recién cerca de las 18 hs (horario local)

¿Qué pasó con su madre y sus hermanos?

Mientras Austin nadaba hacia la orilla y el mar crecía, comenzó a oscurecerse y a disminuir la visibilidad. Beau y Grace se habían caído al agua y su madre trataba de rescatarlos, mientras pensaba en Austin.  Joanne aseguró que una de las decisiones más difíciles que tomó fue enviar a Austin solo en busca de ayuda. Si bien en un comienzo pensó que alcanzaría la orilla, comenzó a preocuparse cuando cayó el sol y no había señales de ayuda.

“Nos mantuvimos positivos, cantábamos, bromeábamos y… lo tomábamos como un juego hasta que empezó a ponerse el sol y ahí fue cuando empezó a haber olas muy agitadas. Olas enormes”, contó en declaraciones a Australian Broadcasting Corp.

Austin no se considera un héroe cree que hizo "lo que tenía que hacer"

El helicóptero de búsqueda encontró a la madre y sus hijos a las 20.30 hs, según informó la policía. Estaban agarrados a una tabla de paddle surf con los chalecos salvavidas puestos y temblaban. Beau había perdido la sensibilidad en las piernas por el frío. 

Se habían alejado 14 kilómetros de la orilla y pasaron por lo menos 10 horas en el agua. “Tengo tres bebés. Los tres sobrevivieron. Eso era lo único que importaba”, manifestó la madre.

Austin, quien tuvo que usar muletas los días posteriores por el dolor en sus piernas, no se considera un héroe. "Hice lo que tenía que hacer", aseguró.