La industria textil atraviesa un presente durísimo al ser uno de los más golpeados por la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei y una histórica fábrica de calzado corre riesgo de cierre tras realizar despidos masivos.
La preocupación se instaló fuerte en Eldorado, Misiones, por la situación crítica que atraviesa la fábrica Dass. En poco tiempo, la planta redujo su personal de 1.400 a apenas 220 trabajadores. Es la única fabricante de zapatillas Nike en el país.
Gustavo Melgarejo, delegado del gremio UTICRA, confirmó que el sindicato ya está evaluando la posibilidad de que la planta cierre sus puertas. Además, advirtió sobre cómo la reforma laboral afecta las indemnizaciones, complicando aún más el panorama para los empleados.
Hasta diciembre la expectativa era completamente distinta, con una visión positiva sobre la estabilidad y el crecimiento de la fábrica. Sin embargo, en enero, la caída en la cantidad de pedidos derivó en la pérdida de 43 puestos de trabajo, lo que marcó un punto de inflexión.
Según Melgarejo, el problema principal radica en un vaciamiento del mercado interno, fuertemente golpeado por las importaciones que desplazan la producción local. "Una de las grandes marcas anuló mil pares diarios, lo que derivó en que 43 compañeros quedaran cesantes", explicó el dirigente gremial.
La incertidumbre sobre la continuidad de la planta crece entre los 220 trabajadores que quedan, que temen por su futuro laboral. Actualmente, la planta cuenta con un plantel muy lejano de los casi 1.500 que supo tener en sus mejores años.
El efecto del posible cierre y la preocupación por la reforma laboral
El impacto no se limita únicamente a la fábrica. La economía local también sufre las consecuencias, ya que muchos comercios y servicios dependen directamente de los salarios que genera la planta. Los empleados advierten que, si se confirma el cierre, jóvenes y familias enteras podrían verse obligados a buscar trabajo fuera de Eldorado o incluso de la provincia.
El dirigente gremial señaló que la situación ya no admite mensajes tranquilizadores: "Ya no nos sirve que nos digan ‘quédense tranquilos’. Necesitamos compromisos por escrito". El gremio confirmó que el Ministerio de Trabajo de Misiones ya tomó intervención y que se realizará una audiencia en Posadas para reclamar la reincorporación de los despedidos y exigir certezas sobre la producción.
Además, el delegado expresó una fuerte preocupación por el tratamiento de la reforma laboral a nivel nacional: "Tal como está redactada, la ley afecta también a los trabajadores que ya están. Si los despidos ocurren después de su entrada en vigencia, las indemnizaciones se reducen. Ya bastante es perder el trabajo como para que también nos metan la mano en el bolsillo".
Finalmente, Melgarejo llamó a la unidad de los trabajadores y a la responsabilidad de los legisladores nacionales: "Van a tener que elegir de qué lado están. Después, la sociedad va a juzgar a cada uno".
