Si alguna vez te preguntaste cómo se logran esas tortas de las pastelerías con un baño perfecto y sedoso, la respuesta es una crema de mantequilla azucarada que es infalible conocida popularmente por su nombre en inglés buttercream. Si lo que querés es cubrir y decorar desde un simple cupcake hasta una torta de cumpleaños, seguí paso a paso esta receta.
El paso a paso para lograr una perfecta buttercream
La receta clásica es una proporción simple: 250 gramos de manteca pomada por 250 a 300 gramos de azúcar impalpable. Se le agregan dos cucharadas de leche, una de esencia de vainilla y una pizca de sal. El proceso comienza batiendo la manteca sola a velocidad media-alta hasta que esté cremosa. Luego, con la batidora a baja velocidad para que no vuele por toda la cocina, se incorpora el azúcar impalpable.
En este punto, la mezcla tomará una “textura como terrosa”. Es el momento clave. Se sube la velocidad y se añade la leche con sal. Con paciencia, hay que batir entre 8 y 10 minutos. Recordá que más tiempo es mejor. Es el batido prolongado el que incorpora aire, le da ese cuerpo esponjoso y une todos los ingredientes en una emulsión estable y brillante.
¿Cómo saber si la manteca está en su punto justo?
Debe estar firme, pero debe hundirse fácilmente si presionás la superficie con el dedo. Si tu dedo se siente muy grasoso después de tocar la manteca, es señal de que está demasiado caliente.
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Los “no” rotundos: lo que nunca tenés que hacer
Para lograr el buttercream perfecto, hay reglas que no se negocian. La primera y más importante: No sustituir el azúcar impalpable con azúcar común. El azúcar común es más grueso y nunca se va a disolver por completo, arruinando la textura suave y la firmeza de la crema. Tampoco se debe batir a velocidad excesivamente alta, ya que el calor y la fuerza pueden “cortar” la emulsión.
Del mismo modo, no batir por más de la cuenta una vez que ya está lista, porque puede perder firmeza. Es un equilibrio justo entre batir lo suficiente para airear y no pasarse. “Es fácil de hacer pero también es fácil que salga con una textura fea”, sostiene Paulina Cocina, por lo que seguir el método al pie de la letra las primeras veces es crucial.
Cómo guardarla y el truco final para un alisado de concurso
Si te sobra crema, podés conservarla en la heladera en un recipiente hermético por aproximadamente una semana. Incluso se puede congelar por más o menos un mes. La clave al descongelar es hacerlo siempre a temperatura ambiente, nunca en el microondas, para no romper la emulsión.
Para lograr ese acabado liso y profesional en una torta, el consejo es aplicar dos capas. Primero, una capa muy fina de buttercream (llamada “crumb coat”) para fijar las migas. Se deja enfriar en la heladera al menos 30 minutos. Luego, se aplica la capa final, de aproximadamente 1.5 cm de grosor, que es la que se alisa perfectamente con una espátula. El resultado, una cobertura impecable lista para ser el lienzo de cualquier decoración.
