El ataque al tiempo, al cuidado y a la organización colectiva a través de la reforma laboral: "Es ir a una sociedad del descuido"

Flora Partenio, docente de la UNSAM e integrante de la articulación federal contra la reforma laboral, advierte que la media sanción obtenida bajo represión en el Congreso no sólo amplía la precarización y restringe el derecho a huelga, sino que desarticula la organización social del cuidado y profundiza el endeudamiento en los hogares populares. 

12 de febrero, 2026 | 16.16

“El proyecto que se presentó en el recinto siguió la lógica de la operatoria que tiene el gobierno, fue una presentación tramposa, opaca y faltando a todas las reglas de un debate informado, abierto. Esta es la expresión, una muestra más, del quiebre de los contratos sociales y la prueba más patente es la modificación que sumaron a último momento sobre licencias por enfermedad y accidentes que no se vinculen directamente con el trabajo. Salud y trabajo son asuntos separados. Atravesar una enfermedad, cursar un tratamiento médico, ¡ahora será con rebajas de salario!”. La que habla es Flora Partenio, docente de la Universidad de San Martín y parte de una articulación federal frente a la reforma laboral de la Asociación Argentina en Historia de las Mujeres y Estudios de Género (AAIHMEG) que ayer estuvieron en el Congreso y corrieron para escapar de los gases y las balas de goma que protegieron la media sanción de la Ley de Reforma Laboral.

“Yo creo que la transformación que propone este proyecto de ‘modernización’ es un ataque frontal a lo colectivo. La limitación y prohibición de huelga se amplía a cerca de setenta actividades consideradas de importancia o esenciales. Nuestro sistema de relaciones laborales se caracterizaba por el modelo tripartito, pero ahora, con esta media sanción ¿quiénes son los actores del tripartismo? Por las negociaciones que vimos, son los gobernadores, los bancos, las grandes empresas, pero ¿dónde están sentados las y los trabajadores en esa mesa tripartita?”. La indignación de Partenio es una sensación compartida, al menos para la mitad del país, enojo, sí, pero con el convencimiento de que ahora “la tarea es trabajar con diputados y diputadas y en un gran frente federal en defensa de les trabajadores”

Lo difícil es que los sondeos de opinión muestran que mucha gente joven está de acuerdo con la reforma.

--Creo que esa es la tarea más profunda. ¿Cuáles son los andamiajes sobre los que se sostiene cierta legitimidad social -subrayo cierta porque no es uniforme ese apoyo-?  La palabra modernización, por un lado, atada a la idea de que se va a crear empleo registrado. Y lo cierto es que eso no ha funcionado así, todos los estudios muestran que incluso con la ley bases que ya modificaba la ley de contratos de trabajo no sucedió. Al contrario, lo que creció es el cuentapropismo no profesional y no registrados. En el informe sobre la economía popular -que abarca casi al 30 por ciento de la Población Económicamente Activa-, elaborado por CITRA  se ve que lo crece es la precariedad, la desocupación y en el caso de las mujeres, el trabajo en casas particulares y la feminización del cuidado cada vez mayor. En AAIHMEG nos estamos dando la tarea de compartir estos datos, se pueden ver en nuestras redes . Por otro lado, está la narrativa del tiempo.

En lugar de acortar la jornada laboral, como se estaba discutiendo hace un par de años en este mismo país o ahora mismo, en México, se extienden ahora casi sin límites ¿a esto te referís?

--Sí, pero es más estructural, el secretario de trabajo, (Julio) Cordero lo dijo el año pasado sin filtro: ¿Qué tienen que hacer los trabajadores afuera, cuando termina su jornada laboral? ¿para qué quieren trabajar menos horas? https://n9.cl/fbtwu Se trata de sostener un control del tiempo que afecta a todos ámbitos de la vida y que merece una reflexión profunda. Con esta media sanción ya ni siquiera se puede interrumpir el tiempo del trabajo para hacer una asamblea aun cuando, por ejemplo, hayan despedido diez personas, ese control afecta directamente a la organización colectiva.

Cordero habla, en ese sinceramiento memorable, de la vida familiar, pero como algo accesorio, que se sostiene sólo ¿qué pasa con las horas de cuidado que afectan mayoritariamente a las mujeres?

--Esta media sanción es ir hacia una sociedad del descuido. Y no lo digo yo, lo dice la Corte Internacional de Derechos Humanos que el año pasado declaro como un Derecho Humano el acceso a cuidados. Y en ese sentido iban las discusiones internacionales, tanto en la CEPAL como en la OIT, que es necesario ampliar las licencias parentales, avanzar en discutir modos de organización laboral que sean más acordes a las transformaciones de las familias o núcleos de cuidado. Pero vamos en el sentido contrario, esta reforma laboral deja totalmente expuestos todos los pilares del cuidado. Te pongo un ejemplo clarísimo: se da por tierra la ley de teletrabajo, una ley que se votó y se discutió en pandemia y tenía un artículo específico para poder hacer una pausa en la desconexión en el caso de tener alguien a cargo a quien cuidar. Esto, obviamente, afecta más directamente a las mujeres.

En este sentido, el banco de horas que se propone como el sumun de la modernización impide cualquier organización posible del trabajo no pago que implican los cuidados

--El banco de horas destruye cualquier planificación. No solamente porque manejar tu jornada laboral te da previsibilidad, te permite, por ejemplo, concluir tus estudios, tener una pausa para vos o tiempo libre, practicar una actividad de deporte, algo que incluso implique tu autocuidado, sino que también desorganiza totalmente cualquier tipo de articulación entre vida familiar y vida laboral. Si un día te piden que trabajes dos horas más, te quedás sin buscar los chicos al colegio, sin llevar a esa persona mayor a un turno que se puede tardar muchísimo en conseguir y eso no se salda con que al día siguiente trabajes dos horas menos. Además, desorganiza la posibilidad de generar una distribución más igualitaria al interior de los miembros del hogar en hogares biparentales y termina excluyendo a quienes cuidan del trabajo remunerado. Porque si no sabés cómo van a ser tus jornadas, si no podés planificar como cuidas de las personas que tenes a cargo, al final excluye del sistema productivo del mercado principalmente a las trabajadoras. Y a eso tenés que sumar el tema de las vacaciones partidas y que no coinciden con el calendario escolar…

Y sin ninguna infraestructura de cuidados comunitarios, sean del estado o de organizaciones sociales a las que se persigue y criminaliza.

--Hay distintos componentes en esta reforma que muestran un sesgo específico para anular la organización social del cuidado. Porque también se desfinancia al ANSES con ese Fondo de Asistencia Laboral y a eso hay que cruzarlo con la extinción de toda moratoria. Además, ese desfinanciamiento se va a traducir en menos prestaciones para jubilados y jubiladas, personas con discapacidad. Y esto va directo a incrementar el endeudamiento de los hogares que está íntimamente ligado a las cargas de cuidado que caen sobre las familias o directamente sobre las mujeres.

¿Cómo se anudan las tareas de cuidado con el endeudamiento de los hogares?

--Nosotras hicimos, en el marco de la pandemia y saliendo de la pandemia ,un estudio que tenía que ver con identificar las dinámicas de endeudamiento que se cruzaban con las demandas de cuidado. Ahora estamos procesando los datos del año pasado, es un estudio federal que se va actualizando año a año e incluso volvimos a entrevistar los mismos hogares. Hogares de trabajadoras de casas particulares, de trabajadoras de la economía popular que en su momento habían logrado poner de pie a una cooperativa, básicamente es un estudio enfocado en clases populares.
Y lo que encontramos fue que en aquellos hogares donde hay una sola persona a cargo -en general una mujer- hay demanda de cuidado dentro del hogar y también fuera de la casa -como podría ser una madre o padre que no viva en la misma casa es donde se expresan las dinámicas más altas de vulnerabilidad financiera. Y hablamos no sólo de quiénes tienen deudas, sino quienes además están tomando un crédito para cubrir los remedios, cubrir un tratamiento médico, comprar comida, pagar turnos médicos que PAMI dejó de cubrir.

Como gran parte de este universo de trabajadoras está en el circuito informal, la mayoría de ellas toma préstamos en prestamistas de pago diario, créditos en el circuito informal con tasas muy altas, con formas de negociación muy riesgosas, que se toman justamente para cubrir demandas de cuidado.

En relación con la reforma laboral que promete que vas a poder tener más trabajo con horarios flexibles, lo que vemos es que en este marco de aumento del desempleo, sobre todo en los sectores juveniles y sobre todo mujeres jóvenes, lo que aumenta es la vulnerabilidad financiera y la certeza de que poder tener más de un empleo, no transforma la situación económica del hogar. Nada de esto está contemplado en la Reforma, al contrario. Por eso nosotras decimos: los cuidados no pueden esperar, pero la deuda tampoco.