Por Marianna Parraga y Nathan Crooks
HOUSTON, EEUU, 11 feb (Reuters) - El secretario de Energía Chris Wright aterrizó el miércoles en Caracas en la visita de más alto nivel de un funcionario de Estados Unidos a Venezuela en casi tres décadas, mientras Washington realiza su primera evaluación sobre el terreno de la industria petrolera que se propone recuperar.
"Bienvenido a Venezuela. Su visita es clave para avanzar la visión de @POTUS de una Venezuela próspera", dijo la representante estadounidense, Laura Dogu en la red social X.
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Estados Unidos emitió el martes una licencia general que autoriza la exploración y producción de petróleo y gas en Venezuela. Se espera que la agenda de Wright incluya reuniones con la presidenta encargada y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, funcionarios gubernamentales y ejecutivos de empresas como Chevron y la española Repsol , dijeron fuentes familiarizadas con los preparativos.
Se espera que Wright permanezca hasta el viernes y tenga reuniones con compañías locales de bienes de consumo antes de visitar Petropiar, el mayor proyecto petrolero que operan Chevron y la estatal PDVSA, en la principal región petrolera de Venezuela, la Faja del Orinoco.
El viaje sigue a la captura del presidente Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses a principios de enero, un acuerdo de suministro de petróleo por 2.000 millones de dólares entre Estados Unidos y Venezuela poco después, y un plan de reconstrucción de 100.000 millones de dólares para la industria energética del país promovido por el presidente Donald Trump.
Wright se enfrenta a la titánica tarea de organizar la recuperación de la industria petrolera venezolana tras décadas de falta de inversión, mala gestión y duras sanciones estadounidenses.
La visita refleja un interés geoestratégico a largo plazo de Estados Unidos en el petróleo venezolano, en un momento en que Washington busca remodelar los mercados energéticos mundiales mientras presiona a Rusia, según Thomas O'Donnell, un analista especializado en geopolítica energética.
El Gobierno de Trump ha ido más allá de simplemente separar a Venezuela de la influencia rusa y china para perseguir lo que él llama una "doctrina de dominio energético estadounidense" que podría proporcionar a su país la capacidad de eventualmente sacar del mercado el petróleo ruso si fuera geopolíticamente necesario, dijo.
La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó el mes pasado una reforma radical a la ley petrolera primaria del país, que otorga autonomía operativa y financiera a los productores extranjeros como un primer paso para incentivar la inversión.
Con información de Reuters
