Quién es Sarah Ferguson, la duquesa que le propuso matrimonio a Jeffrey Epstein

La difusión de nuevos documentos judiciales vinculados al caso Jeffrey Epstein volvió a poner en el centro de la escena a Sarah Ferguson, exduquesa de York.

05 de febrero, 2026 | 13.15

El nombre de Sarah Fergurson volvió a ocupar titulares tras la difusión de nuevos documentos vinculados al caso Jeffrey Epstein. Los archivos incluyen intercambios de correos electrónicos y referencias a vínculos personales que generaron repercusión internacional y reactivaron el interés sobre la trayectoria pública y privada de la exduquesa de York.

Sarah Fergurson y su origen en la alta sociedad británica

Sarah Fergurson, conocida formalmente como ex Duquesa de York, nació en el seno de una familia vinculada a los círculos sociales cercanos a la realeza británica. Fue la segunda hija de un padre militar, Ronald Ferguson, que trabajó como gerente de polo del entonces príncipe Carlos, y de Susan Barrantes, quien más tarde se radicó en Argentina tras contraer matrimonio con el polista Héctor Barrantes.

Aunque no pertenecía directamente a la familia real, su entorno era acomodado y con fuertes conexiones aristocráticas. Durante su etapa escolar asistió a un internado donde se destacó en el deporte, aunque con desempeño académico irregular. Más tarde cursó estudios de secretariado y desarrolló tareas en áreas de relaciones públicas, galerías de arte y empresas de diseño gráfico.

Su presencia en eventos sociales de alto nivel la mantuvo cerca del entorno real desde joven, lo que resultó determinante en su historia posterior.

Cómo fue su llegada a la familia real y su matrimonio con el príncipe Andrés

El vínculo con la realeza se consolidó en la década de 1980. En 1981 fue invitada a la boda del príncipe Carlos y Diana Spencer. Con Diana mantenía un conocimiento previo que luego se transformó en una relación más cercana.

En 1985, una invitación de Diana al tradicional Royal Ascot permitió que Sarah Fergurson conociera al príncipe Andrés, oficial de la Marina Real y hermano menor de Carlos. El compromiso se concretó pocos meses después.

La boda se celebró el 23 de julio de 1986 en la Abadía de Westminster, en Londres. Tras la ceremonia, ambos recibieron los títulos de duque y duquesa de York. Desde entonces, su figura quedó asociada a la vida pública de la monarquía, con alta exposición mediática y participación en actividades oficiales y benéficas.

Los correos con Jeffrey Epstein que generaron polémica

La reciente publicación de millones de documentos judiciales relacionados con Jeffrey Epstein, el financista estadounidense condenado por delitos sexuales, reveló intercambios de correos electrónicos con Sarah Fergurson posteriores a la primera condena de Epstein.

El contenido de esos mensajes mostró un tono de cercanía y confianza. Entre los puntos que más impacto causaron aparece un correo en el que la exduquesa habría propuesto matrimonio al empresario. "Eres una leyenda. De verdad que no tengo palabras para describirte, mi amor, mi gratitud por tu generosidad y amabilidad. Estoy a tu servicio. Cásate conmigo", le indicó en un mail de enero de 2010. La mención sorprendió a la prensa internacional y reactivó cuestionamientos sobre la relación entre figuras públicas y el entorno de Epstein.

Los documentos también incluyen referencias a gestiones ofrecidas por Ferguson para facilitar accesos a experiencias exclusivas en ámbitos vinculados a la realeza británica.

Los correos con Jeffrey Epstein reactivaron la polémica

Invitaciones y accesos exclusivos mencionados en los documentos

Además de los mensajes de tono personal, los correos difundidos muestran que Sarah Fergurson habría manifestado disposición para organizar eventos y visitas especiales para contactos de Jeffrey Epstein. En un intercambio fechado en junio de 2009 -cuando el financista aún cumplía condena- respondió a una solicitud sobre un posible tour VIP con la frase: “Puedo organizar cualquier cosa”.

La gestión estaba relacionada con una visita para la hija del abogado Alan Dershowitz. Los registros no confirman si ese recorrido por el Palacio de Buckingham llegó a concretarse, pero sí evidencian la intención de facilitar accesos privilegiados.

La difusión de este material volvió a colocar a Sarah Fergurson en el centro del debate mediático, combinando su historia dentro de la realeza con una controversia internacional que continúa generando repercusiones.