La provoleta es una de las máximas tradiciones argentinas a la hora de hacer un asado y si bien, siempre se hace a la parrilla, hay una receta más sencilla para llevarla directo al horno y tenerla lista en pocos minutos. Con ingredientes simples, se logra un sabor fundido, crocante y con un aroma a orégano que deleita al apetito. Con algunos tips simples se puede lograr que quede cremosa por dentro y con bordes dorados.
Ingredientes para la provoleta:
1 provoleta (queso provolone en rodaja gruesa, de 2–3 cm)
1 cucharadita de orégano
1 pizca de ají molido (opcional)
Pimienta negra a gusto
1 chorrito de aceite de oliva
Opcionales para sumar sabor:
Tomates cherry
Hojas de albahaca fresca
Aceitunas
Un toque de miel
La receta de la provoleta al horno, paso a paso
Lo ideal es que la provoleta no esté tan fría a la hora de cocinarla, por lo que se recomienda sacarla minutos antes de la heladera y pasarla apenas por harina para que tenga mejor forma durante la cocción. Luego se la coloca en una fuente apta para horno o en una cazuelita, se espolvorea con orégano, pimienta y, hasta un toque picante con ají molido. Para finalizar, colocar un chorrito de aceite de oliva muy por arriba.
Luego, se llevá a horno fuerte (200–220 °C) durante 8 a 12 minutos, hasta que esté bien fundida y un poco dorada en los bordes. Si la intención es que se forme una costra crocante en la superficie, se le puede dar 1 o 2 minutos de grill al final.
Por último, hay que servirla bien caliente apenas sale del horno, y se puede colocar sobre una base de rúcula fresca o con tomates cherry asados.
