Con el registro de altas temperaturas en gran parte del país, el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, conocido como PAMI, lanzó un mensaje de alerta y prevención dirigido especialmente a sus más de cinco millones de afiliados, la población más vulnerable frente a las enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.
El organismo reforzó las recomendaciones para reducir el riesgo de contagio de dengue, zika y chikungunya, haciendo hincapié en que la principal herramienta es la eliminación de criaderos en los hogares.
¿Cómo prevenir? La batalla empieza en tu casa y en tu balcón
La prevención del dengue comienza con una revisión minuciosa de patios, jardines, balcones y cualquier espacio al aire libre. El mosquito Aedes aegypti deposita sus huevos en cualquier recipiente que acumule agua quieta, por mínima que sea la cantidad. Por eso, PAMI recomienda a los afiliados y sus familias una serie de acciones concretas y realizables.
La primera es desechar todos los recipientes en desuso que puedan acumular agua, como latas, botellas, neumáticos viejos o macetas rotas. Los objetos que no se puedan tirar, como baldes, palanganas o colectores de aire acondicionado, deben ser cepillados, dados vuelta o vaciados de manera frecuente. También es clave mantener limpias las canaletas y desagües de lluvia.
Para los bebederos de mascotas y los floreros, la recomendación es renovar el agua al menos cada dos días. En el caso de los porta macetas, se sugiere rellenarlos con arena húmeda en lugar de agua. Estas acciones, realizadas de manera semanal, interrumpen el ciclo de reproducción del mosquito y reducen drásticamente su población.
Síntomas y señales de alarma: cuándo ir urgente al médico
Conocer los síntomas es crucial para actuar a tiempo. Las enfermedades transmitidas por este mosquito pueden manifestarse con:
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Fiebre alta (38°C o más).
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Dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y articular intenso.
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Cansancio generalizado.
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Náuseas y vómitos.
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Erupción en la piel (puntitos rojos).
Sin embargo, PAMI advierte especialmente sobre señales de alarma que indican que el cuadro puede estar agravándose y requieren atención médica inmediata:
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Sangrado de encías o nariz.
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Dolor abdominal intenso y persistente.
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Vómitos continuos.
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Dificultad para respirar.
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Alteraciones en el estado de conciencia (somnolencia, irritabilidad o desmayos).
Ante la aparición de cualquiera de estos signos, no se debe esperar. La consulta urgente puede ser la diferencia. Los adultos mayores suelen tener otras condiciones de base que pueden complicar aún más la evolución de estas enfermedades.
Vacunación y consulta previa
Respecto a la vacunación, las personas mayores de 60 años deben consultar previamente con su médico de cabecera o un especialista antes de aplicarse cualquier vacuna, incluida la del dengue. Esta recomendación se extiende también a embarazadas y personas en etapa de lactancia.
La decisión de vacunarse debe ser tomada de manera individualizada, evaluando los beneficios y riesgos junto a un profesional que conozca el historial clínico del afiliado. En el caso de la fiebre amarilla, cuya vacuna forma parte del Calendario Nacional en zonas de riesgo, también se aplica la misma recomendación de consulta previa, especialmente para quienes planean viajar a áreas con circulación conocida del virus.
