Un grupo de investigadores confirmó un hallazgo que sorprende a la comunidad científica: dos ballenas jorobadas realizaron migraciones de casi 15.000 kilómetros entre las costas de Brasil y Australia, un desplazamiento sin precedentes para esta especie. El descubrimiento, respaldado por décadas de registros fotográficos, abre nuevos interrogantes sobre el comportamiento de estos mamíferos marinos y su capacidad para desplazarse entre poblaciones consideradas hasta ahora prácticamente aisladas.
El estudio fue elaborado a partir del análisis de más de 19.000 fotografías tomadas durante los últimos 40 años por investigadores y colaboradores de distintas partes del mundo. Gracias a ese trabajo, los especialistas lograron identificar a dos ejemplares que habían sido registrados tanto en aguas australianas como brasileñas.
La clave para reconocerlas estuvo en las marcas únicas presentes en la parte inferior de sus colas. Al igual que ocurre con una huella dactilar en los seres humanos, esos patrones permiten diferenciar a cada ballena y seguir sus desplazamientos a lo largo del tiempo.
Los resultados fueron publicados en la revista científica Royal Society Open Science y representan uno de los registros más importantes sobre las migraciones de ballenas jorobadas realizados hasta el momento.
Cómo hicieron para identificar a las ballenas
Los investigadores utilizaron herramientas de reconocimiento fotográfico para comparar miles de imágenes obtenidas durante décadas. El sistema analizó los colores y los bordes irregulares de las colas hasta encontrar coincidencias entre fotografías tomadas en distintos océanos.
Si bien todavía no fue posible reconstruir el recorrido exacto que realizaron los animales entre ambos continentes, los especialistas confirmaron que cada uno cambió de una población reproductiva a otra ubicada al otro lado del hemisferio sur. Este hallazgo también permitió superar el récord anterior conocido para la especie, que correspondía a una ballena registrada entre Colombia y Zanzíbar.
Por qué este viaje récord sorprende a los científicos
Las ballenas jorobadas suelen repetir rutas migratorias que aprenden desde pequeñas junto a sus madres. Cada año recorren enormes distancias para alimentarse en aguas frías durante los meses cálidos y luego viajan hacia zonas tropicales para reproducirse.
Por ese motivo, los intercambios entre diferentes poblaciones reproductivas eran considerados excepcionales. La aparición de dos ejemplares capaces de desplazarse entre Brasil y Australia obliga a revisar parte de ese conocimiento.
La coautora del estudio e integrante de la Pacific Whale Foundation, Stephanie Stack, explicó: "El hallazgo de no una, sino dos ballenas que han cruzado entre Australia y Brasil pone en entredicho lo que creíamos saber sobre cuán separadas están realmente estas poblaciones".
Los científicos sostienen que el aumento de la temperatura de los océanos podría modificar la distribución del kril y de otros pequeños organismos que forman parte de su alimentación. Si esas fuentes de alimento cambian de ubicación, también podrían hacerlo las rutas migratorias y las áreas de reproducción.
Comprender estos movimientos resulta clave para desarrollar estrategias de conservación y monitorear cómo evolucionan las distintas poblaciones en un escenario de cambio climático.
