La Cámara Segunda en lo Criminal confirmó, durante la jornada de este martes, que el clan Sena recibió la condena a prisión perpetua por el brutal crimen de Cecilia Strzyzowski, llevado a cabo a mediados del 2023. César Sena, su expareja, fue condenado por el delito de "homicidio agravado por el vínculo y agravado por violencia de género" mientras que sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, recibieron la misma pena por ser "partícipes primarios, penalmente responsables" del mismo delito.
"Condenar a César Mario Sena como autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género, art. 80 incisos 1 y 11 en función del art. 45 del Código Penal a cumplir la pena de prisión perpetua más accesorias del art. 12", indicó la jueza Dolly Fernández durante la lectura. "Deberá permanecer, a fin de cumplir su condena en el Servicio Penitenciario provincial, del cual no podrá ser trasladado sin previa autorización judicial", agregó.
A su vez, Emerenciano Sena y Marcela Acuña -padres de César Sena, suegros de la joven chaqueña asesinada- fueron hallados "partícipes primarios y penalmente responsables" del mismo delito y también fueron condenados a prisión perpetua.
"Proceder a la entrega, a Gloria Romero, de los secuestros de autos consistentes en los restos óseos de Cecilia detallados en el apartado de los considerandos una vez firme la presente sentencia", añadió la magistrada. Lo mismo ocurrirá con los restos óseos "indeterminados".
Por otro lado, Gustavo Obregón fue señalado como "autor penalmente responsable del delito de encubrimiento agravado, art. 277 inciso tercero, en función del inciso 1 y en función del art. 45 del Código Penal, a cumplir la pena de 5 años y 10 meses de prisión efectiva". Mientras que Fabiana González fue condenada por la misma figura penal pero a 5 años de prisión.
Gustavo Melgarejo fue condenado por el delito de encubrimiento simple "a cumplir la pena de 2 años y 10 meses de prisión en suspenso". Asimismo, se impusieron reglas de conducta durante tres años: fijar residencia de la que no podrá ausentarse sin autorización previa del tribunal, abstenerse de usar estupefacientes o de ingerir bebidas alcohólicas, no cometer nuevos delitos, "todo ello bajo apercibimiento de revocarse la condicionalidad impuesta y el deber de cumplir la pena efectivamente".
Por último, siguiendo la línea de lo decidido por el jurado, confirmó la absolución de "culpa y cargo" a Griselda Reinoso del delito de encubrimiento agravado.
La jueza Fernández también dispuso la prohibición de acercamiento del clan Sena, Obregón, González y Melgarejo por el término de las penas impuesto "en un radio de 500 metros del domicilio, lugar de estudio, trabajo y esparcimiento como de todo lugar donde frecuente la querellante Gloria Romero y su grupo familiar".
"Prohibiéndosele a todos ellos comunicarse, relacionarse, entrevistarse o desarrollar cualquier conducta similar de manera personal o a través de interpósita persona, o de contactarse a través de otras vías como ser medios digitales, teléfonos, mensajes, redes sociales o correspondencia", enumeró.
"Que me entreguen los restos de mi hija"
Gloria Romero, mamá de Cecilia, habló en la previa a conocer las penas y se mostró "muy ansiosa y feliz porque se termina" un proceso que se extendió durante más de dos años. "Espero que no vayan para atrás con lo que dijo el jurado, que las locuras que pidieron -como que no se me entreguen los restos-, no den a lugar. Que no les den privilegios o domiciliaria. Que ahora él (César) no se haga pasar por loco. Cuando sacó a mi hija a las 11 de la noche, sabiendo que la llevaba a matar, no estaba loco", lanzó.
"Fue terrible, tocaron hasta mi maternidad. Trajeron a un padre que no existió. Fueron cosas tremendas, dijeron cosas que traspasaron un límite. Mi maternidad le corresponde a Ceci y a Ángela, ni a los vecinos que me conocen ni siquiera a mi madre que no sabe como soy como mamá. Ellas dos son las únicas con autoridad de decirlo", apuntó.
En esa línea, admitió que solo busca paz y "que me entreguen los restos de mi hija". "¿Si Cecilia descansa en paz? No sé, no lo sé. Nadie que muere de esa forma puede descansar en paz", dijo. Y cerró: "En cada marcha, estaré acompañando a las otras madres. Voy a pedir justicia siempre, porque sin justicia no hay paz. No es sólo por Cecilia, es por todas. Ni Una Menos".
