Cuando se habla del organismo más grande del océano, la mayoría de las personas piensa enseguida en la ballena azul. Sin embargo, la ciencia acaba de confirmar que el verdadero gigante marino no es un animal, ni siquiera un pez, sino un coral milenario que permanece oculto bajo el agua desde hace más de tres siglos. Su tamaño y antigüedad lo convierten en una rareza biológica y en una pieza clave para entender el futuro de los ecosistemas marinos.
El hallazgo del coral tuvo lugar en las Islas Salomón (Oceanía), en una zona conocida como Malaulalo, y fue realizado de manera fortuita por el equipo de la expedición Pristine Seas de National Geographic. Según sostuvieron los científicos, al principio, parecía una formación de rocales común, pero al final terminó siendo un organismo único perteneciente a la especie Pavona clavus.
Su tamaño es de 34 metros de ancho, 32 metros de largo y 5,5 metros de altura, algo verdaderamente superador para cualquier animal marino. Los investigadores destacan que el megacoral encontrado es un solo organismo vivo formado por millones de pólipos microscópicos que funcionan como una estructura unificada.
El megacoral hallado en Islas Salomón tiene 300 años
Y lo más asombroso viene a continuación: su edad estimada ronda los 300 años, lo que significa que ya existía en tiempos de Napoleón Bonaparte y sobrevivió a contratiempos climáticos, contaminación y fenómenos oceánicos que destruyeron otros corales alrededor del mundo.
Este coral, además, es sumamente importante porque pudo enfrentarse a la adversidades del aumento de la temperatura del mar. Los especialistas creen que su ubicación en aguas más profundas y frías podría haber sido determinante para su supervivencia.
Sin lugar a dudas, su hallazgo generó impacto a nivel mundial y, tanto activistas ambientales como comunidades locales, solicitaron que de inmediato se proteja el ecosistema en el que habita el coral.
