El verano 2026 en el Sur Argentino tiene un inquietante nuevo visitante: la avispa "chaqueta amarilla" (Vespula germánica), una especie carnívora, exótica e invasora que está generando preocupación en destinos turísticos como San Martín de Los Andes, Bariloche y Villa La Angostura.
Su proliferación y un reciente caso fatal en la provincia de Santa Fe han encendido las alarmas entre autoridades, científicos y turistas.
Esta avispa, originaria de Eurasia y establecida en Argentina desde los años 70, se identifica por una línea amarilla en la cabeza y manchas negras en el abdomen. A diferencia de los mosquitos, no ataca por iniciativa propia, sino que reacciona agresivamente solo cuando se siente amenazada; por ejemplo, si alguien pisa su nido (que suelen hacer en el suelo o huecos de árboles) o se acerca demasiado.
El verdadero peligro no es la picadura aislada, sino la respuesta alérgica que puede desencadenar en personas sensibles.
Qué dicen los expertos
En diálogo con C5N, la investigadora del CONICET, Maité Masciocchi, experta en ecología de insectos, analizó el caso y brindó precisiones cruciales. "Esto pasa en personas que tienen un cierto grado de alergia, no es que cualquier picadura va a generar una muerte. Hay una predisposición de cada uno que, en el peor de los casos, puede causar un fallecimiento", explicó.
Masciocchi advirtió que es difícil saber con anticipación si se es alérgico, aunque quienes tienen predisposición a otras alergias son más propensos. Además, indicó que picaduras sucesivas pueden sensibilizar al organismo, empeorando la reacción en futuros eventos.
El caso fatal que evidenció el riesgo máximo
El riesgo potencial se hizo trágicamente real el pasado sábado en el paraje Olivares, San Carlos Centro, Santa Fe.
Benito Fernández, de 62 años, murió tras ser atacado por un enjambre de avispas carnívoras que ingresó por las ventanillas bajas de su auto mientras viajaba con su esposa y su cuñada. Al salir desesperadamente del vehículo, las tres personas recibieron múltiples picaduras. Fernández colapsó a metros del vehículo.
Según relató la doctora Carolina Borgna, a cargo de la guardia del Hospital Pedro Suchón, el hombre llegó prácticamente sin signos vitales y no pudo ser reanimado.
Su esposa y cuñada, también picadas, sobrevivieron luego de recibir una rápida atención médica. "Es la primera vez que vemos un caso tan grave", afirmó Borgna, destacando que lo habitual son picaduras aisladas. Los bomberos que rescataron el cuerpo tuvieron dificultades para acercarse porque el enjambre aún rodeaba la zona.
Síntomas de alarma y cómo actuar
La investigadora CONICET detalló la evolución de una reacción normal a una grave:
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Reacción local normal. Ardor, picazón e inflamación en la zona de la picadura, que puede crecer con las horas.
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Reacción sistémica grave (de alarma). Cuando los síntomas se extienden a todo el cuerpo. "Eso es un factor a tener en cuenta y acercarse a una guardia", alertó. Fiebre, vómitos, dificultad para respirar y brotes generalizados son signos de que la situación es preocupante y requiere atención médica urgente.
Consejos clave para prevenir un ataque
Dado que estas avispas actúan por defensa y son atraídas por olores, diversos expertos recomiendan:
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Extrema atención al caminar. Mirar el piso, no salirse de las sendas marcadas durante actividades -como senderismo- y evitar zonas con barro o tierra amontonada donde puedan anidar.
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Manejo de alimentos y olores. Asegurar fuentes de comida (como jamón, salame, carnes, jugos azucarados) y tirar los restos lejos del área de campamento. Evitar perfumes y desodorantes de aroma fuerte.
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Vestimenta adecuada. Usar ropa clara, ya que los colores oscuros las atraen.
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No molestar nidos. Si se detecta un avispero, no intentar removerse uno mismo. Notificar a las autoridades o bomberos para su eliminación controlada.
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Consultar a un alergista. Quienes planeen acampar o hacer trekking y tengan antecedentes alérgicos, deberían consultar con un especialista.
El carácter carnívoro que potencia el problema
El término "carnívora" no es casual. La Vespula germánica es un insecto depredador y carroñero. Caza otros insectos para alimentar a sus larvas y es atraída con voracidad por proteínas animales (como la carne de un asado) y sustancias azucaradas.
Este comportamiento las lleva a acercarse insistentemente a áreas de picnic y campamentos, incrementando el riesgo de encuentros cercanos con humanos. Su carácter invasor y su falta de depredadores naturales en el ecosistema patagónico explican su expansión y convierten su manejo en un desafío de salud y seguridad pública para este verano.
