Jeffrey Epstein se suicidó el 10 de agosto de 2019 mientras se encontraba detenido en una cárcel de Nueva York, a la espera del juicio que iba a definir sus cargos por tráfico sexual. El magnate, conocido por abusar sexualmente y traficar niñas y mujeres a miembros de las élites políticas y económicas de diferentes partes del mundo.
El cuerpo del magnate, de 66 años, fue descubierto a las 06:30 hora local en su celda de la Unidad de Vivienda Especial donde se encontraba. "El señor Epstein fue trasladado a un hospital local para recibir tratamiento por lesiones que ponían en peligro su vida y posteriormente fue declarado muerto", explicaron en un comunicado desde el Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos.
Cómo era el lugar donde Epstein estaba preso: así fueron sus últimos días
Epstein se encontraba detenido en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York, una de las cárceles más seguras de Estados Unidos. Era el prisionero 76318-054 y, de acuerdo a The New York Times, la celda que le habían asignado era húmeda, apretada y estaba infestada de ratas.
Sin poder salir bajo fianza y dueño de un gran patrimonio, mientras estaba preso le pagó a varios abogados para que lo visitaran por hasta casi doce horas diarias. Así, se reunía con ellos y compraban las golosinas y dulces de las máquinas expendedoras. “Les tocaba hacerlo como trabajo por turnos, de una manera pensada por alguien con un sinfín de recursos que quería procurarse tanta comodidad como fuera posible”, explicó un abogado de otro recluso.
De acuerdo al medio estadounidense, Epstein también usó su fortuna para cuidarse: le deposita fondos a otros reclusos en sus cuentas del comisariato. En sus últimos días casi ni se bañaba; tenía el pelo y la barba descuidados. Además, fuentes de la prisión dicen que dormía en el piso.
¿Epstein se suicidó?: los archivos y la investigación de la Justicia
El 23 de julio, después de que le denegaran la libertad bajo fianza, Epstein había sido encontrado semiinconsciente en su celda con lesiones en el cuello. Sin embargo, recibió asistencia médica en un hospital cerca y regresó a la cárcel. Luego hubo informes contradictorios sobre si le pusieron más vigilancia por riesgos de suicidio, pero según trascendió, no lo tenía.
Un mes después se suicidó: fue hallado en la celda inconsciente y con la piel azulada por falta de oxígeno, después de haberse colgado con una de las sábanas. Horas antes, el 9 de agosto, en la sala de abogados se había debatido que el tribunal a cargo de su caso había liberado archivos con sus crímenes y detalles perturbadores.
Rápidamente comenzaron las dudas sobre si había sido realmente un suicidio. Principalmente los cuestionamientos giraron en torno a que el día antes de su muerte su compañero fue retirado de la celda, dejándolo solo. Mientras que esa misma noche, los guardias no realizaron las rondas obligatorias de las 3 y las 5 de la madrugada.
Sin embargo, dos días antes de suicidarse, firmó un testamento donde le dejaba gran parte de su fortuna a Karyna Shuliak. Además, el Departamento de Justicia publicó horas de imágenes que muestran que nadie entró o salió del área donde Epstein estaba detenido antes, durante, ni después del momento en el que la autopsia definió que se quitó la vida.
