El Estadio Juan Domingo Perón, conocido popularmente como "El Cilindro", es uno de los baluartes más significativos del deporte nacional. Inaugurado el 3 de septiembre de 1950 con una victoria de Racing Club ante Vélez Sarsfield, su construcción fue posible gracias a un préstamo otorgado por el Poder Ejecutivo Nacional, razón por la cual lleva el nombre del entonces presidente de la Nación. La Inteligencia artificial nos permite descubrir cómo sería si fuera techado este año.
Ubicado en el pasaje Corbatta y la calle Mozart, en Avellaneda, el diseño del templo de “La Academia” se distinguió por ser el primer estadio de Argentina en contar con una estructura de hormigón armado con tribunas techadas en su totalidad, una vanguardia para la época. Su forma circular perfecta, que le valió el famoso apodo, permite una visibilidad óptima desde cualquier sector de la cancha.
A lo largo de su historia, el Juan Domingo Perón fue sede de eventos trascendentales como la final de la Copa Intercontinental 1967 y los primeros Juegos Panamericanos de 1951. Con una capacidad actual para 55.000 espectadores, la estructura se mantiene como un ícono de la ingeniería civil argentina. Según planteó la IA Gemini, una hipotética cobertura del estadio representaría una obra deportiva más que ambiciosa, transformándolo en un estadio de nivel mundial sin perder su esencia arquitectónica original.
Así sería la obra para techar el "Cilindro" de Racing, según la IA
La obra se basa en una estructura perimetral autoportante que respeta la icónica forma circular del estadio. Aquí los puntos clave:
- Estructura de la cubierta: Se proyecta un techo de compresión radial (similar al del Estadio de La Plata o el Mercedes-Benz Stadium). Utiliza una red de cables de acero de alta tensión y una estructura metálica ligera que se apoya sobre columnas externas reforzadas para no comprometer la estructura de hormigón original de 1950.
- Materiales: La cubierta está revestida con paneles de ETFE (etileno-tetrafluoroetileno), un polímero transparente y ultraligero que permite el paso de la luz natural para mantener el césped en condiciones óptimas, pero protege al 100% de los espectadores de la lluvia y el viento.
- Apertura central: El diseño mantiene un óculo central abierto (o retráctil) que permite la ventilación natural y rinde homenaje al diseño original, manteniendo esa sensación de "techo al cielo" pero con una protección periférica total sobre las tribunas.
- Acústica y sonido: Al ser un recinto cerrado, la acústica se potencia drásticamente, creando el efecto de "caja de resonancia" que multiplicaría el sonido de la hinchada, convirtiendo el estadio en uno de los más imponentes para los rivales.
- Iluminación LED: Se integra un sistema de iluminación inteligente de 360° en el borde interno del techo, eliminando las columnas de iluminación tradicionales y permitiendo juegos de luces rítmicos para las previas de los partidos.
Impacto visual y capacidad
Desde el exterior, el techo aparece como una corona tecnológica que flota sobre el hormigón clásico, fusionando la historia académica con la modernidad del siglo XXI. Contrario a lo que se podría pensar, el techo por sí solo no reduciría la capacidad, e incluso podría aumentarla indirectamente:
- Optimización de espacios: Al eliminar las viejas torres de iluminación y posiblemente algunos soportes internos obsoletos, se ganarían ángulos de visión muertos.
- Nuevos palcos: La estructura del techo permitiría colgar una nueva hilera de palcos VIP suspendidos o una zona de prensa de última generación sobre la bandeja superior, lo que sumaría asientos de alta categoría.
- Capacidad estimada: Se mantendría en los 51.000 espectadores actuales, pero con un 100% de las localidades protegidas, lo que aumentaría la asistencia promedio en días de clima adverso.
Tiempo de ejecución y costo
Una obra de esta envergadura se divide en etapas para intentar que el equipo no pierda la localía por demasiado tiempo:
- Fase 1 (Refuerzo de cimientos): 6 a 8 meses. Se trabaja por fuera del estadio reforzando las bases donde apoyará la nueva estructura.
- Fase 2 (Montaje de la estructura metálica): 10 a 12 meses. Es la parte más crítica.
- Fase 3 (Instalación de paneles ETFE y tecnología): 4 a 6 meses.
- Total estimado: Entre 20 y 26 meses. Racing probablemente tendría que mudar su localía al menos durante 12 meses cuando se realicen los izajes de las piezas más pesadas sobre el campo de juego.
Tomando como referencia estadios europeos de escala similar y la remodelación del Santiago Bernabéu (salvando las distancias), una techación de alta tecnología para el Cilindro tendría un costo aproximado de: USD 70.000.000 a USD 100.000.000.
