En una noche que prometía paridad y terminó teñida de azul y blanco, Vélez Sarsfield se impuso por 2 a 1 ante Boca Juniors en el Estadio José Amalfitani. El encuentro, correspondiente a la cuarta fecha del Torneo Apertura 2026, tuvo un nombre propio que acaparó todos los flashes: Matías Pellegrini, autor de un doblete fulminante en apenas cuatro minutos. El gol de Boca lo hizo Zufiaurre.
El desarrollo del primer tiempo fue un fiel reflejo de lo que se juega en los inicios de campeonato: intensidad, pierna fuerte y poco espacio para la creatividad. El "Fortín", bajo la conducción técnica de Guillermo Barros Schelotto, intentó tomar la iniciativa mediante la circulación de Diego Valdés, pero chocó sistemáticamente contra el orden defensivo propuesto por el "Xeneize". Boca, dirigido por Claudio Úbeda, apostó a transiciones rápidas buscando la velocidad de Miguel Merentiel, aunque la falta de precisión en los metros finales hizo que el descanso llegara con el marcador en blanco.
Sin embargo, el complemento guardaba un guion drásticamente distinto. A los 17 minutos de la segunda mitad, la paridad se rompió mediante la vía aérea. Tras una jugada colectiva preparada desde una pelota parada, Matías Pellegrini conectó un cabezazo certero que dejó sin opciones a Agustín Marchesín. El golpe descolocó a un Boca que todavía estaba tratando de asimilar la desventaja cuando, solo cuatro minutos más tarde, un error en la salida defensiva le permitió nuevamente a Pellegrini quedar de cara al gol. Con una definición cruzada y precisa, el delantero puso el 2-0 , desatando la euforia en Liniers.
La reacción de la visita nunca llegó. Ni los ingresos de Marcelo Weigandt (quien regresó a vestir la camiseta azul y oro tras dos años) ni los intentos de Kevin Zenón lograron inquietar seriamente el arco de Montero. Para colmo de males, Boca sufrió la lesión de Juan Barinaga, cerrando una jornada para el olvido. Luego Zufiaurre descontó para el Xeneize.
Con este resultado, Vélez ratifica su excelente arranque en la Zona A, alcanzando las 10 unidades y posicionándose como uno de los serios animadores del certamen. Por su parte, el conjunto de la Ribera deberá replantear su funcionamiento de cara a la próxima fecha, tras haber mostrado una versión pálida y carente de profundidad en una de sus visitas más riesgosas del torneo.
Liniers festejó bajo la lluvia de aplausos para Pellegrini, mientras que en Boca las dudas empiezan a ganar terreno en un Apertura que no da tregua.
