Las canciones populares tienen la capacidad de actuar como instantáneas de la memoria colectiva, devolviéndonos a los paisajes más queridos de nuestro pasado. Hace algunos meses, Soledad Pastorutti recurrió a sus plataformas digitales para rescatar del olvido la trastienda de Del tiempo de mi niñez, una emblemática chacarera que sintetiza la inocencia, las siestas interminables y esa etapa de la vida desprovista de mayores obligaciones que ir a la escuela o salir a jugar con los amigos de la cuadra.
La intérprete de Arequito confesó que esta composición forma parte de sus piezas predilectas a la hora de estructurar sus conciertos en vivo. Para la artista, entonar sus estrofas genera una comunión inmediata y profunda con su público, transformando el recital en un espacio donde tanto los músicos como los espectadores se sumergen en una añoranza compartida por los años de la infancia.
Detrás de este clásico del cancionero nativo se encuentra la genialidad de Coco Díaz, nacido bajo el nombre de Pedro Joaquín Castro en la localidad santafesina de Tostado -sitio donde hoy una plaza le rinde homenaje llevando su seudónimo-. El creador se erigió como un compositor fundamental de éxitos populares de la talla de El mimoso, Se quema el rancho y, fundamentalmente, esta oda a las travesuras infantiles que describe con precisión los rezongos ante los mandados maternos, las partidas de bolitas en la tierra y los llantos preventivos ante la pérdida de alguna moneda.
En su publicación, Soledad logró conectar la lírica de la canción con sus propias vivencias en el interior santafesino, reviviendo postales que resuenan en cualquier habitante de los pueblos argentinos: "Con ritmo de travesura. Coco Díaz escribió esta chacarera como si pintara la infancia! Y yo me acuerdo de esas siestas en Arequito, en bicicleta, con tierra en las manos y los amigos del pueblo".
Letra de Del tiempo de mi niñez
Mi mama sabía decirme
Recuerdo cuando era chango
Usted se acuesta la siesta
No vayas a andar hondeando
Ahí nomás ya me ordenaba
Que algo en el suelo tirara
Y debajito el alero
En un cuerito siesteara
Bajo el sopor de la siesta
Todo en silencio quedaba
Y con los chango pa'l monte
En punta I' pie me escapaba
Qué lejos que queda ahora
Esa niñez añorada
Quisiera mama me mande
Que en un cuerito siesteara
Parece que fuera ahora
Cuando mi mama ordenaba
Que un mandadito le hiciera
A los rezongos rumbeaba
Si me encontraba a los changos
Que a las bolitas jugaban
La bolsa de los mandados
A un costadito quedaba
Ya sacaba mis teritas
Y si por ahí yo ganaba
Como nidito I boyero
Mi bolsillito quedaba
Ay, ayitay si la plata
Por jugar se me extraviaba
Antes de llegar a casa
El llanterío largaba
