Tanguito, cantaré a las flores, es una investigación sobre la vida de José Alberto Iglesias escrita por Carolina Calcagno e Ignacio Salinas
“Yo también los escucho,
ya los oigo reír,
pero no me preocupa,
pero no preocupa,
Cantaré a las flores”
Tanguito, cantaré a las flores, es una investigación sobre la vida de José Alberto Iglesias escrita por Carolina Mercedes Calcagno e Ignacio Hernán Salinas y publicado por Editora CMC, que revisa con paciencia y con mucha búsqueda los 26 años vividos por un mito que sobrevivió al paso del tiempo, un libro que recorre un tiempos fundacional del rock nacional y algunos de los misterios se se cruzaron hasta crear una de las varias leyendas que tiene la música de los años 70. El Destete fue a la búsqueda de los autores de este trabajo, que suma una pieza vital para entender los recovecos de un tiempo que, para muchos, fue hermoso.
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Casi nadie supo de Tanguito hasta después de 20 años de una muerte que lo encontró a los 26 años, solo, fané y descangallado. Vaya paradojas de la vida, alguien se interesó por su historia, la llevó ferozmente al cine y desde ahí la referencia es bastante mayor. Había nacido el 16 de septiembre de 1945 en Caseros, hijo de José Iglesias, un vendedor ambulante en las ferias Santos Lugares y Juana Correa, empleada doméstica y ama de casa y de él quedan retazos de una vida agitada, con tintes de ternura y otros de tragedia. Fue Tanguito, también Tango. Por entonces –en su adolescencia- en su barrio se bailaba al compás de la música ciudadana y el pibe era un apasionado del rock, de aquel primer rock. Y lo bailaba muy bien. “Bailate un tango José. Un tanguito”, frase mil veces repetida que quedó asociada para siempre. Pero también fue Ramsés VII, por su admiración al faraón egipcio Ramsés II y la inclinación a componer en base a séptimas dominantes. Para otros fue Donovan el protestón, ya que andaba por la vida siempre rezongando por una vida mejor, con ganas de irse a un lugar al que caminando no podía… Y por su nariz, también lo apodaron Drago, como al viejo sifón de uso doméstico.
Lejos en el tiempo, son pocos los datos llamativos de su vida y quizá por eso cueste entender porque perduró –más allá de Tango Feroz, la película en la que Marcelo Piñeyro rescató su breve tiempo-. Su tiempo hay que ubicarlo entre fines del 66 y mediados del 68: en quinces meses participó de un espectáculo en cierta forma antológico junto a varios de sus amigos músicos de La Cueva, compuso La Balsa con Litto Nebbia, vio cómo ese tema fue grabado y poco después se convirtió en un éxito de proporciones, ganó un buen dinero como autor, tuvo un papel protagónico en la irrupción en la ciudad de los hippies, actuó en la televisión, y consiguió grabar como solista y con producción por única vez.
- Si alguien que nunca escuchó mencionar a Tanguito les pregunta ¿quién fue, qué hizo Tanguito? Ustedes ¿qué le dirían?
- Durante el transcurso de esta investigación que comenzó en el año 2008, pudimos conocer a la familia, los amigos y las novias que compartieron testimonios y fotografías de archivos personales más la documentación genealógica y el material de hemeroteca, que nos llevó a comprender la historia desde una mirada más amplia. Tanguito fue un artista emergente, proveniente de una familia trabajadora, que gracias a su talento, logró ser un pionero del rock argentino.
- José Alberto Iglesias, un pibe de Caseros, vivió sólo 26 años y fue Tanguito, fue Ramsés VII, fue Donovan... Mucho se habló acerca de su trágico final, en Caseros y ustedes lograron rearmar la historia clínica del Hospital Borda ¿Cómo murió? ¿Qué había sucedido en los últimos días de su vida?
- Llegamos de manera impensada a la historia clínica, nuestra intención desde el primer momento, fue dar luz a su obra, que si bien fue breve es muy amplia. Consideramos que no somos los indicados para opinar sobre su desenlace, por eso ponemos a disposición el material completo para que cada lector pueda tener sus propias reflexiones.
- En 1993, Marcelo Piñeyro llevó a la pantalla grande Tango feroz: la leyenda de Tanguito, una película que tuvo mucho éxito en los cines. ¿Qué cambió a partir de esa película?
- Es un buen ficcional, que dio posibilidad de que muchos de nosotros podamos tener curiosidad en saber si realmente existía ese Tanguito.
- Tanguito transitó un tiempo y un espacio por el que andaban Moris, Miguel Abuelo, Litto Nebbia, Sandro, Javier Martínez, influenciados por las nuevas músicas de ese tiempo, principalmente Los Beatles. ¿Que comenzó en La Cueva, en Once?
- La carrera musical de Tango, comenzó antes de La Cueva. Sus inicios fueron con Los Dukes, donde debutó en televisión y grabó canciones junto a la banda de Mataderos.
- ¿Cómo fue la génesis del libro que están presentando, ahora reeditado? ¿Por qué eligieron a Tango?
- La reedición conmemora los 80 años de su nacimiento el 16 de septiembre de 1945; y los 10 años de Tanguito… allá a lo lejos puedes escuchar, es un libro que editamos en diciembre de 2015.
- Muchos músicos contemporáneos a Tanguito han manifestado el reconocimiento a su legado (Luis Alberto Spinetta grabó Amor de Primavera; Miguel Abuelo dejó aportes claves sobre su vida) ¿Qué le debemos a Tanguito?
- Le debemos una nueva interpretación sobre su imagen y los sucesos de la época.
- ¿Qué significa para ustedes haber realizado este aporte a la historia del rock nacional?
- Desde la mirada genealógica, comprender el pasado, ayuda a ver con más sensatez el presente. Entender nuestra sociedad y la cultura como elemento claro de manifestación.
El resto, mito y misterio, breve antología de uno de los tipos que generó el nacimiento del rock nacional, en tiempos en que comenzaban Los Gatos y eran apenas un boceto Manal y Almendra. Eran los comienzos de La Perla, el mítico bar de Once, en la esquina de Jujuy y Rivadavia, donde se gestó parte de la historia.
Un día Tanguito emprendió un viaje hacia la locura, como lo había anticipado cuando escribió la Balsa, acaso el tema más simbólico de todos los tiempos del rock progresivo. Cambió las pastillas para no dormir y la marihuana por anfetaminas, cambió las amistades de rock para ser amigos de vagabundos y excomulgados de la buena de Dios e inició su divague sin retorno. Fue preso una vez, dos, cien y hasta llegó a ser presentado por la división Seguridad Personal de la Policía Federal como cabecilla de una banda de narcotraficantes. Tratamientos con electroshocks y shocks insulínicos, síndrome de abstinencia a las anfetaminas, terminó internado con enfermos mentales. El principio del fin. A las 10.50 del 19 de mayo de 1972, murió bajo las ruedas del tren del Ferrocarril San Martín, pocas cuadras antes de la estación Palermo. Dicen que había querido subir para volver a la casa de su madre en Caseros y estaba solo, fané y descangallado. Al día siguiente, ningún diario publicó su muerte.
