Le dicen "La 'Joya del Japón" porque es el árbol perfecto para balcones y explota de color

Esta especie de árbol aporta un color diferente a los balcones y es fácil de cuidar. Se trata de una planta no tan conocida pero en que el último tiempo comenzó a ser tendencia.

05 de febrero, 2026 | 12.52

El arce japonés, conocido científicamente como Acer palmatum, es una de las especies más valoradas por su belleza y su transformación a lo largo del año. Este árbol se volvió cada vez más popular en balcones, terrazas y patios urbanos gracias a su porte compacto y su gran impacto decorativo sin necesidad de ocupar demasiado espacio.

Sus hojas, con forma estrellada y muy delicadas, cambian de color según la estación: en primavera predominan los tonos verdes, mientras que en otoño se convierten en un espectáculo visual con matices rojos, naranjas y amarillos. Esta especie produce pequeñas flores rojizas o púrpuras que aparecen agrupadas en racimos durante la primavera, aportando un detalle sutil y elegante

Para su cuidado, el arce japonés necesita riegos constantes que mantengan el sustrato húmedo, sobre todo durante los meses más cálidos. Es importante evitar que la tierra se seque completamente entre riegos, ya que esto puede afectar sus raíces. En cuanto a la ubicación, crece mejor en sectores con luz solar filtrada o en semisombra, ya que la exposición directa al sol intenso puede quemar sus hojas, especialmente en climas calurosos.

Aunque es una planta pensada para exterior, puede mantenerse en interiores siempre que esté ubicada en un espacio con buena iluminación indirecta. Se adapta muy bien al cultivo en macetas, lo que lo convierte en una excelente alternativa para quienes desean sumar naturaleza en ambientes reducidos sin demasiadas complicaciones. Si se elige esa opción, es fundamental elegir un recipiente amplio, que permita el desarrollo de sus raíces y que tenga un sistema de drenaje eficiente para evitar acumulación de agua. 

El arce japonés es ideal para poner en el balcón.

Beneficios de elegir el arce japonés para el balcón

A pesar de su tamaño moderado, genera un fuerte impacto visual gracias a su follaje cambiante, que aporta dinamismo y color durante distintas estaciones del año. Además, ofrece una sombra suave que permite refrescar el ambiente sin bloquear completamente la luz natural del balcón.

Otro de sus puntos a favor es que demanda cuidados sencillos, con podas mínimas y un mantenimiento accesible, lo que lo convierte en una excelente alternativa para quienes se inician en la jardinería. A su vez, contribuye a mejorar las condiciones del entorno, ayudando a regular la humedad y la temperatura en el espacio cercano, lo que favorece la creación de un ambiente más fresco y agradable para disfrutar al aire libre.

Lengua de suegra.

Dos plantas que sobreviven con poco riego

Entre las especies más resistentes se destaca la sansevieria, conocida popularmente como lengua de suegra. Se trata de una planta extremadamente fácil de cuidar, ya que soporta temperaturas elevadas, necesita muy poca agua y puede crecer sin problemas con luz moderada o incluso en ambientes interiores con escasa iluminación. Su forma vertical y estilizada aporta un detalle moderno a cualquier espacio, y además es apreciada por su capacidad para ayudar a mejorar la calidad del aire.

Potus.

Otra opción ideal para quienes suelen olvidarse del riego es el potus, una planta trepadora clásica que nunca pierde vigencia. Tiene la particularidad de poder desarrollarse tanto en tierra como en agua y se adapta con facilidad a distintos niveles de luz, desde espacios bien iluminados hasta rincones más sombríos. Su crecimiento colgante o trepador la vuelve perfecta para decorar repisas, bibliotecas o macetas elevadas.