Durante el embarazo, descansar bien se vuelve cada vez más complicado a medida que el cuerpo se transforma y surgen nuevas incomodidades. Muchas mujeres notan que sus posturas habituales ya no les resultan cómodas, por lo que buscan alternativas para lograr un sueño reparador y mejorar su bienestar.
Las dificultades para dormir en la gestación son comunes y están relacionadas con varios factores. Según la American Pregnancy Association, el aumento del tamaño del abdomen, los dolores de espalda, la acidez estomacal, la dificultad para respirar y el insomnio son algunas de las causas más frecuentes que interrumpen el descanso habitual.
Además, en etapas avanzadas, síntomas como la hinchazón y los calambres en las piernas aparecen con más frecuencia, complicando aún más la conciliación del sueño. Por eso, es fundamental adaptar las posiciones y hábitos para aliviar estas molestias.
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Los especialistas recomiendan modificar la forma de dormir para apoyar las necesidades del cuerpo durante el embarazo. Una estrategia efectiva es usar almohadas adicionales, no solo debajo de la cabeza sino también entre las piernas, lo que ayuda a mantener la columna alineada y reduce la presión entre las extremidades.
Otra opción es colocar una almohada bajo los pies para elevarlos ligeramente, facilitando la circulación y aliviando la hinchazón o los calambres. Como señala Sport Life, cada mujer debe probar diferentes posiciones hasta encontrar la que le resulte más cómoda y beneficiosa.
Entre todas las posturas, dormir sobre el lado izquierdo es la más recomendada por expertos. Mayo Clinic destaca que esta posición mejora la circulación materno-fetal y evita la compresión de vasos sanguíneos importantes, como la vena cava. Para mayor comodidad, se aconseja colocar almohadas entre las piernas o debajo del abdomen.
Por el contrario, dormir boca arriba puede generar molestias y dificultar el retorno sanguíneo, por lo que se debe evitar durante la gestación. En caso de dolor de espalda, sumar una almohada bajo el abdomen brinda soporte extra. Para quienes sufren acidez, elevar la parte superior del cuerpo con almohadas también puede ser de ayuda.
Asimismo, dormir del lado izquierdo resulta beneficioso cuando hay dificultad para respirar en las últimas semanas del embarazo. Estos pequeños ajustes posturales pueden marcar una gran diferencia en la calidad del descanso.
Más allá de la posición, adoptar ciertos hábitos contribuye a un sueño más reparador. Evitar cenas pesadas o muy tardías, mantener horarios regulares para acostarse y crear un ambiente adecuado –con colchas livianas y control de la iluminación– son recomendaciones útiles tanto para embarazadas como para cualquier persona que busque dormir mejor.
Es importante también evitar dormir boca arriba o boca abajo, ya que estas posturas pueden provocar dolores de espalda, problemas respiratorios, dificultades digestivas, hemorroides, presión arterial baja y reducción del flujo sanguíneo al corazón y al bebé. Esto sucede porque el abdomen presiona los intestinos y vasos sanguíneos principales, como la aorta y la vena cava, afectando la circulación.
