La inspección en el campo donde desapareció Loan, por dentro: algunos abogados no participaron y otros negaron hipótesis

Jueces, funcionarios judiciales, abogados y testigos recorrieron durante más de 4 horas el campo donde desapareció el pequeño pero algunos no participaron de la segunda parte de la pericia cuando midieron el recorrido y anduvieron por la zona donde apareció el botín y que la propia Laudelina Peña dijo que fue “plantado”.

19 de mayo, 2026 | 18.43

El paraje El Algarrobal cerca de la localidad correntina de 9 de Julio cambió este martes su imagen de tranquilidad por el movimiento de varios grupos de personas que se reunieron en el campo de la abuela Catalina para hacer una inspección ocular en el entorno donde el 13 de junio de 2024 desapareció Loan Danilo Peña. En el recorrido de la inspección, buscaron acreditar cómo fueron los movimientos de quienes estuvieron presentes para luego plasmarlos y contrastar las declaraciones en medio del juicio que se desarrollará desde el próximo 16 de junio.

Una de las primeras situaciones que sorprendió fue la ausencia de Antonio Benítez, el tío del menor que había pedido asistir al operativo pero desistió sobre la marcha aunque sí trasladó a sus hijos. Para sorpresa de algunos, tampoco participaron los abogados de Victoria Caillava y Carlos Pérez.

Una vez reunidos en las afueras del campo, el equipo integrado por jueces, personal de justicia, abogados y testigos recorrió primero la casa de la abuela Catalina, donde se llevó adelante el almuerzo el día de la desaparición. Recorrieron también muy cerca de ahí, donde están las plantas donde Victoria Caillava declaró haber estado con Laudelina Peña recolectando mandarinas cuando Antonio Benítez llamó preguntando si Loan había llegado porque no lo encontraban.

Tras un recorrido por el lugar, todos se dirigieron al naranjal adonde fue ese mediodía Antonio Benítez y luego se reunieron Mónica MIllapi, Daniel Ramírez y otros menores. En principio la Justicia le negó la posibilidad de que los menores vayan al campo o que se desarrolle una reunión posterior y después fue el propio Servicio Penitenciario quien sostuvo que por “cuestiones operativas y logísticas” no se podía avanzar en ese sentido. 

Durante el recorrido, los investigadores fueron evacuando dudas con algunos peritos y recorriendo la zona de la tranquera donde se sacó la última foto donde se lo ve a Loan y el recorrido donde se declaró que podrían haber capturado al menor. Además de los recorridos, los investigadores buscaron graficar las distancias con la famosa escuela abandonada, la tapera y los distintos caminos que durante la instrucción de la causa se analizaron que podrían haber sido usados por quienes se apropiaron del niño. 

Después del recorrido y tras regresar a la casa de la abuela Catalina, el abogado del matrimonio Daniel Ramírez y Monica Millapi, Jorge Monti, aseguró que “una de las cosas que quedó claro es que no pudo haber existido un accidente” como se dijo, o que al nene lo hayan atropellado y aseguró a los periodistas en el lugar: “Yo recorro estos caminos con una camioneta, ustedes pasaron, y es imposible no haber visto al pequeño y atropellarlo”. Además, el abogado tiró por tierra esa hipótesis y destacó que si ese hubiera sido ese el desenlace” se hubiera solucionado mucho más rápido porque se trataba de un accidente, no iban a estar ni siquiera presos porque quizá tendrían una condena por homicidio culposo, era una cuestión más económica con los seguros y una causa mucho menor a la que se está investigando.

El letrado que defiende al matrimonio que está detenido desde la noche misma del día de la desaparición fue uno de los abogados que desistió de participar de la segunda parte de la inspección ocular. Monti declaró: “Mis defendidos están detenidos desde las 11 de la noche del mismo día de la desaparición y todo lo que ocurrió después mis defendidos no tienen nada que ver, por eso no voy a ir a entorpecer la inspección ya que no hay posibilidad de que Ramírez y Millapi hayan estado en ese lugar”. Es que después de recorrer el naranjal, gran parte del grupo se dirigió a la zona donde se halló el botín del pequeño, días después de la desaparición. Primero debatieron si iban a hacer esa parte del operativo pero finalmente decidieron cumplir con todos los pasos señalados en la inspección ocular. Por un camino de tierra fueron hasta la zona y los peritos llegaron a medir con un odómetro poco más de medio kilómetro desde el alambrado hasta el lugar del hallazgo. El objetivo de este movimiento tiene dos marcas claras para los investigadores, el primero es que es prácticamente imposible que el pequeño haya llegado hasta allí caminando solo sin que nadie lo viera o escuchara y el segundo es poder constatar con la mirada de los investigadores si es posible ese encuentro que relató Laudelina Peña donde aseguró que en el alambrado fue Victoria Caillava quien le entregó el botín y ella luego fue a “plantar la prueba” que luego encontraría junto a su hija.

La letrada Agostina Furlán, defensora del matrimonio señalado tras irse del lugar en plena búsqueda y cuyos vehículos dieron positivo de la presencia del menor en las pericias realizadas con perros, sostuvo que “no hay ninguna evidencia de un accidente con la camioneta, es una teoría que nosotros descartamos y nuestros detenidos dicen que eso no pasó”. En cuanto a la participación de sus defendidos, la abogada aseguró que “ellos solo lo vieron en el naranjal” pero luego se corrigió y dijo que “lo vieron yendo al naranjal” y avaló la hipótesis principal de la Justicia que al nene “se lo pudieron haber llevado”. En cuanto a la pericia odorífica, la letrada sostuvo que “ellos aclararon que fue porque llevaron a los hermanitos de Loan y el uso de la misma ropa” hizo que de positivo. Por último, sostuvo: “Mis defendidos sólo lo vieron en el almuerzo y yendo al naranjal pero nada más”. También aclaró que ellos "se fueron del lugar y luego volvieron a ayudar” pero sostuvo que “se fueron porque tenían cosas personales que hacer y regresaron ni bien se los necesitó para la búsqueda y los rastrillajes”. Por último, Furlán aseguró que “no es cierto que Caillava le haya dado el botín a Laudelina” y no descartó que después de las posibles declaraciones durante el juicio se pida un careo entre ambas.

Por último, los jueces, abogados y testigos dejaron el campo y se dirigieron hasta la localidad de 9 de Julio donde está el hotel que quienes aseguraban pertenecer a la Fundación Lucio Dupuy usaron como búnker para quedarse con algunos familiares y los otros menores que estuvieron en el naranjal. A la espera del juicio, las expectativas están puestas en saber si en las pocas semanas que quedan se desarrollará la reconstrucción que pidió la querella. Mientras tanto, los padres del pequeño. que también participaron de la inspección, mantienen la esperanza de que se rompa el pacto de silencio entre los principales acusados y digan qué pasó y dónde está Loan.