Hay solo entre 13 y 70 ejemplares: el pichón de una importante ave en peligro de extinción que emociona a Mendoza

El proyecto de conservación del cóndor andino se lleva a cabo en la provincia de Mendoza desde hace cinco años con monitoreos y observaciones que tienen el objetivo de conocer en detalle el hábitat natural del ave. 

19 de mayo, 2026 | 10.00

Otro proyecto de conservación de especies que se desarrolla con éxito. En este caso, se registró en Mendoza con el nacimiento de un pichón de cóndor andino en el Parque Nacional de Tupungato. Esta semana, el ejemplar cumplió seis meses de vida en óptimas condiciones de salud.

Durante el operativo de monitoreo, participaron miembros del Departamento de Fauna de la provincia, voluntarios de la Fundación SOS Acción Salvaje y del Programa Nacional de Conservación del Cóndor Andino. También personal de la Fundación Cóndor Wear. 

Ignacio Haudet, director de Biodiversidad y Ecoparque, calificó de hito científico el desarrollo óptimo del cóndor andino en esta zona protegida. "Este pichón representa mucho más que un nacimiento: es el resultado de una política sostenida en el tiempo", expresó.

En tanto, valoró el trabajo de la provincia de Mendoza en este proyecto de conservación. "Mendoza ha logrado consolidar herramientas como el censo simultáneo, que nos permiten tomar decisiones basadas en evidencia y fortalecer la conservación de la especie”, precisó.  

Sobre el comportamiento actual del pichón se pudo saber que el ejemplar crece y los padres "van flexibilizando la defensa del territorio" y que ahora se acercan otros cóndores al nido. "El pichón pasa largas horas reposando y esperando el calor del sol, hasta que recibe el alimento que le traen sus progenitores", expresó Adrián Gorrindo, jefe del Departamento de Fauna Silvestre. 

Cómo se llevó a cabo el monitoreo del cóndor andino en Mendoza

La provincia viene trabajando en el Censo Simultáneo de Cóndor Andino desde hace cinco años cuyo objetivo es monitorear ininterrumpidamente el hábitat natural del cóndor andino para garantizar su bienestar en esa región.

De hecho, en el caso de este pichón, fue observado desde su nacimiento para entender más en detalle su comportamiento solo y junto a sus padres. 

Hasta el momento, se han realizado 20 censos estacionales en toda la red de áreas protegidas con un total de entre 11 y 19 puestos de observación. Para Haudet, la continuidad de estos censos es fundamental porque permite obtener mayor información sobre cómo es la dinámica de la población de cóndores andino en esta zona en particular. 

Así se pudo confirmar la existencia de entre 13 y 70 ejemplares en el Parque Nacional de Tupungato.

"Hoy contamos con datos confiables que nos permiten identificar amenazas, anticiparnos y diseñar estrategias concretas para proteger al cóndor”, sostuvo el especialista. La presencia del cóndor andino en este ecosistema es clave ya que actúa como un regulador ecológico, es decir, como un "limpiador natural" que elimina desechos orgánicos y evita la expansión de enfermedades. Los miembros de este proyecto solicitaron a la comunidad proteger a la especie, sobre todo, de la caza ilegal, de la contaminación por plomo y del uso de cebo tóxico.