Hay un problema silencioso en las secundarias argentinas que los promedios anuales no lograban mostrar. El Ministerio de Capital Humano acaba de publicar un informe inédito que analizó la asistencia de los estudiantes día por día, a lo largo de todo el ciclo escolar 2024. Y lo que encontró es revelador: casi el 35% de los alumnos tiene ausentismo crónico, y dentro de ese grupo hay un subconjunto que va dejando de ir a la escuela de a poco, hasta desaparecer casi por completo hacia fin de año.
Tres tipos de alumnos, tres destinos muy distintos
El estudio identificó perfiles bien diferenciados. El primero y más numeroso —que reúne al 80% de los alumnos— es el de asistencia regular y sostenida. Son chicos que van con constancia, faltan poco y no muestran señales de riesgo. Su inasistencia promedio ronda el 7% mensual: apenas uno o dos días por mes.
El segundo grupo, que representa al 7,6% de los estudiantes, es el de inasistencia alta con recuperación. Faltan mucho durante el invierno —llegan a picos del 37% o 38% en junio y julio— pero se recuperan hacia el final del año. Con acompañamiento, pueden terminar el ciclo.
El tercero es el más preocupante. Representa al 3,1% de los alumnos y el informe lo llama "desvinculación progresiva". Estos estudiantes empiezan el año ya faltando más que el resto y nunca se recuperan. En marzo su inasistencia es del 14%. En mayo trepa al 43%. En junio supera el 50%. Y en octubre y noviembre llega al 80% y al 88% respectivamente. Para fin de año, la mayoría prácticamente dejó de ir a la escuela.
El dato más duro: más de la mitad no vuelve al año siguiente
El informe cruzó los patrones de asistencia con la reinscripción en 2025. El resultado es contundente: el 55% de los alumnos del grupo de desvinculación progresiva no volvió a la escuela al año siguiente. En el grupo de inasistencia alta con recuperación, ese porcentaje baja al 14%. Y en los grupos de asistencia regular, cae al 3% y al 6%.
La relación con las notas también es directa. Los alumnos regulares sacan 6,2 en Matemática y 6,4 en Lengua. Los del grupo de desvinculación progresiva obtienen 3,2 en ambas materias.
Por qué este informe es diferente
Hasta ahora, los datos sobre ausentismo dependían de declaraciones de estudiantes, directores y docentes en encuestas. Este informe usó registros reales de asistencia diaria del Sistema de Gestión Escolar del SINIDE, con datos de nueve jurisdicciones —mayormente del NOA— que representan un primer paso hacia un sistema de alerta temprana capaz de detectar, antes de que sea demasiado tarde, qué alumno está en riesgo de no terminar la secundaria.
La conclusión es simple pero poderosa: el ausentismo no es solo un número. Es un proceso. Y cuando se lo mira día a día, se puede ver con anticipación quién está empezando a soltar la mano de la escuela.
