Río Negro: gremios cuestionan el sistema de residencia y apuntan contra Weretilneck por el desfinanciamiento en salud

Tras la inscripción de 172 aspirantes, el sindicato de salud puso en duda las cifras oficiales y expuso al gobierno de Río Negro por persecución gremial.

17 de abril, 2026 | 19.25

Tras la masiva inscripción al sistema de residencia, desde la Asociación Sindical de Salud Pública de Río Negro (ASPUR) cuestionaron la veracidad de los datos oficiales, y denunciaron al gobernador Alberto Weretilneck por la persecución gremial y la crisis sanitaria que habita la provincia.

“El ministro tiene una mirada de salud privada, hubo vacío de personal, renuncias y algo muy grave: no hay registros del fondo de obra social por ejemplo”, denunció a El Destape, la secretaria gremial de  ASPUR, Marisa Albanom, respecto la estrategia por parte del ministro de Salud de Weretilneck, Demetrio Thalasselis.

El conflicto se originó luego de que el Gobierno provincial informara que 172 aspirantes se inscribieron para rendir el examen de residencias en salud, en el marco de un proceso que es gestionado íntegramente por la provincia, incluyendo financiamiento, evaluación y diseño pedagógico.

Este medio se comunicó con el equipo de comunicación del Ministerio de Salud provincial y rechazaron esas acusaciones y defendieron la transparencia del proceso de inscripción y organización de las residencias.

Salarios, vacantes y denuncias

Más allá del cruce por los datos, ASPUR denunció una situación estructural de falta de personal y condiciones salariales que, según afirman, empujan a los profesionales a abandonar el sistema público o a migrar a otras provincias, además de persecusión gremial. Según datos de ASPUR, el plantel de salud pública habría descendido de alrededor de 8.000 trabajadores en 2020, durante la pandemia, a menos de 7.000 en la actualidad.

ASPUR sostiene que esta tendencia se refleja en áreas sensibles como neonatología, salud mental y kinesiología, donde se registra una fuerte rotación de personal.

Albano señaló que los ingresos en residencias rondan el 1.200.000 pesos (un millón doscientos mil pesos) y advirtió sobre irregularidades en la carga de guardias y certificaciones. Según explicó: "Existen casos donde tareas realizadas por un profesional son firmadas por otro profesional, todo muy irregular".

Persecusión gremial

La secretaria gremial además señaló, a modo de ejemplo, que los profesionales de la salud viven en persecución por parte de las autoridades: “Pasó con el sector de neonatología de General Roca, los últimos cuatro profesionales fueron perseguidos, a tal punto que no les daban las licencias de descanso y "los invitaron" a renunciar. En otras palabras, nos han desmantelado la salud publica de la provincia”. 

Además denunciaron que el gobierno de Weretilneck le quitó la licencia gremial a la Secretaria General. Cesira Mullally. "En mi caso además me abrieron un sumario, es un ataque directo a quienes alzamos la voz". La referente de ASPUR asegura que este tipo de situaciones se da también en otras áreas con operadores de salud mental, kinesiología entre otras.

Para finalizar la gremialista expresó: “El sistema está destrozado, con escaso personal. La obra social de la provincia IPROSS está colapsada, sumado a esto, nos vamos a quedar  sin el Plan Remediar todo esto se va a agravar aún más, y parece que no hay voluntad política de querer hacer algo por parte del gobierno provincial ni el nacional”.