A través de sus interventores en Jujuy, el Partido Justicialista suspendió la afiliación de la senadora Carolina Moisés y de otros más de 300 afiliados del peronismo jujeño por "grave inconducta partidaria". La decisión tuvo inmediata repercusión en el Senado. Moisés conversó con sus cuatro compañeros del subbloque Convicción Federal y quedaron en reunirse el martes que viene para resolver la posible salida del interbloque Popular que conduce José Mayans, un movimiento que podría implicar una pérdida sensible de bancas. La discusión se produce a días del reinicio de las sesiones extraordinarias, que tendrán a la reforma laboral como primer tema en la agenda de la Cámara alta.
La resolución, firmada por los interventores Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez, le otorga a Moisés, a los ex jefes del peronismo jujeño Rubén Rivarola y Guillermo Jenefes, y a un extenso listado de afiliados, un plazo de 72 horas para presentar su descargo y solicitar que la suspensión temporaria sea reconsiderada. Las sancionados adelantaron que harán uso de esa instancia, al considerar la medida una "arbitrariedad", según adelantó Moisés a El Destape. En busca de respaldo político, la senadora jujeña se reunió este miércoles con los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y de Catamarca, Raúl Jalil. Además, aseguró haber recibido un mensaje de apoyo del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela.
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"En un nuevo capítulo de la dictadura de pensamiento que ejerce Cristina Kirchner sobre el PJ, sus interventores bonaerenses decidieron la suspensión de militantes y dirigentes por haber cometido el pecado de estos tiempos: disentir con las órdenes de la señora", sostuvo Sáenz al salir en respaldo de Moisés. La sanción aparece como corolario de una disputa de fondo: las crecientes diferencias entre la dirigencia histórica del peronismo de Jujuy -acostumbrada a tejer acuerdos con los oficialismos provinciales y nacionales- y la ipostura de oposición cerrada que se les reclama desde Buenos Aires.
En ese marco, la intervención acusó a Moisés, Rivarola y Jenefes de no acompañar a las listas oficiales del PJ en las elecciones provinciales de mayo del año pasado ni en las nacionales de octubre. En estos comicios, la diputada camporista Leila Chaher buscaba su reelección al frente de la la lista del peronismo jujeño, pero obtuvo apenas el 15% de los votos y quedó afuera del reparto de bancas. Desde su sector reclamaron a los interventores que avanzaran con sanciones contra quienes no respaldaron la lista y, según su interpretación, contribuyeron al magro resultado.
Más allá de la interna partidaria, la decisión amenaza con tener impacto directo en el Congreso. Moisés responsabilizó de la sanción al senador José Mayans, quien quedó formalmente al frente del PJ Nacional tras la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner. En ese contexto, les planteó a sus colegas del subbloque Convicción Federal -Guillermo Andrada (Catamarca), Sandra Mendoza (Tucumán), Jesús Rejal (La Rioja) y Fernando Salino (San Luis)- la necesidad de romper de manera definitiva con el interbloque Popular que conduce el formoseño. La definición quedó postergada para la semana próxima. De concretarse la ruptura, el interbloque peronista en el Senado pasaría de 28 a 23 integrantes, una merma que implicaría una pérdida sensible de peso político en la Cámara alta, justo en la antesala del debate por la reforma laboral que impulsa el oficialismo.
Moisés no llegó a conversar con los tres gobernadores del Norte sobre la sesión prevista para el próximo miércoles 11 de febrero. Sin embargo, como están las cosas, quedaba claro que el subbloque discutirá su posicionamiento con los mandatarios provinciales antes que con Mayans. Sáenz, Jalil y Jaldo le hicieron saber al ministro del Interior, Diego Santilli, que acompañan el espíritu general de la reforma laboral, aunque marcaron fuertes reparos al capítulo fiscal incorporado por el Gobierno, dado que implica una nueva pérdida de recursos coparticipables para las provincias. El caso de las suspensiones vuelve a exponer las tensiones internas del peronismo en el Senado. A fines del año pasado, Moisés, Sandra Mendoza y Guillermo Andrada votaron a favor del Presupuesto 2026 enviado por el Ejecutivo, pese al rechazo del resto del bloque peronista al artículo 30, que habilita la reducción de los recursos destinados a educación.
