Mario Ishii no se guardó nada. El senador provincial y ex intendente de José C. Paz participó de un encuentro regional con dirigentes de distintos países latinoamericanos y aprovechó el espacio para trazar un diagnóstico crudo de la situación que viven los municipios argentinos. Sus palabras apuntaron directamente al gobierno de Javier Milei, a la falta de regulación de los servicios públicos y a lo que describió como un colapso silencioso de las familias trabajadoras.
El eje central del discurso de Ishii fue contundente: la suba de los costos fijos dejó a los trabajadores sin dinero para alimentarse. Luz, gas, teléfono, obra social, educación. Todo subió de manera descontrolada mientras los salarios no acompañaron.
Para ilustrarlo usó un ejemplo concreto: "Pagan veinte, hoy están pagando doscientos", en referencia al aumento de las facturas de luz en domicilios de familias trabajadoras. Y señaló que nadie controla ese proceso: "No hay un ente regulador que te diga cuánta luz tenés que pagar".
La situación llegó a un punto tan crítico que desde el municipio de José C. Paz impulsaron una ley de emergencia alimentaria en la provincia. Ishii fue directo al explicar por qué: las familias no tienen con qué comer porque los gastos fijos se llevaron todo el ingreso disponible.
Hospitales sin insumos y medicamentos que no llegan
El cuadro que describió Ishii sobre el sistema de salud fue igual de grave. Los hospitales municipales están desbordados y sin insumos. Los centros zonales, que dependen de la provincia, tampoco tienen medicamentos. Y el resultado es que todo termina cayendo sobre el municipio.
A eso se suma que la Nación está negando cajas de alimentos que antes se distribuían desde los programas nacionales. "Estamos tirando por lo más fino", dijo el senador, describiendo una situación en la que los municipios deben resolver con sus propios recursos lo que debería ser responsabilidad de otros niveles del Estado.
La coparticipación que no alcanza
Ishii también fue explícito sobre el ahogo financiero que enfrentan los municipios. La coparticipación cayó más de un diez por ciento y en su distrito la baja el año pasado superó el veinte por ciento. Sin fondos suficientes, el municipio no puede afrontar paritarias ni sostener los servicios que la Nación fue dejando de cubrir.
"¿Dónde fueron los fondos?", preguntó Ishii, y la pregunta no fue retórica. Reclamó que en dos años de gestión de Javier Milei no se puede identificar ninguna obra de la Nación en su territorio y exigió transparencia sobre el destino del dinero recaudado.
Un año récord en recaudación y la advertencia sobre los fondos buitre
El actual legislador advirtió que en 2026 la Nación tendrá ingresos extraordinarios: récords en el agro, en minería y en energía. Pero su mensaje fue una advertencia directa: que esa plata no vaya a pagar deudas con fondos buitre sino que se vuelque a la producción.
Para Ishii, el camino que tomó el gobierno es equivocado en su lógica económica. "La inflación no se saca con recesión", afirmó. Y agregó que sacar dinero de circulación para bajar precios solo paraliza el comercio y destruye el empleo. La salida, según su visión, es apostar a la producción para reactivar la economía desde adentro.
Educación en crisis y veinte años de atraso
El otro gran tema que abordó fue la educación. Ishii, que se desempeña como vicepresidente de UNESCO en Latinoamérica y el Caribe y viajó a India, China, países árabes y múltiples naciones latinoamericanas para trabajar en proyectos educativos, trazó una comparación que resultó devastadora.
Mientras los países de primer mundo trabajan en ciencia, tecnología, robótica e innovación, en algunos distritos argentinos los chicos van dos veces por semana a la escuela a comer. La brecha con el mundo desarrollado ya es de veinte años, advirtió, y si no se actúa con urgencia puede llegar a treinta.
Ishii mencionó una universidad internacional que impulsó desde su municipio como parte de la respuesta local a ese atraso, y reclamó una modernización educativa urgente que incluya tecnología y actualización de contenidos. "Los chicos agarran el celular y saben más que el docente que les está dando clase", graficó, para explicar por qué la deserción escolar sigue creciendo.
"No soy escribano de ningún gobierno"
Ishii cerró su intervención con una definición personal que resonó como síntesis de todo lo dicho: "No trabajo para nadie, no soy empleado ni escribanía de ningún gobierno. Trabajo de senador para defender a la gente."
