El triunviro de la Confederación General del Trabjo (CGT), Jorge Sola, en diálogo con El Destape 1070 ratificó el plan de lucha de la central obrera contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei y dejó en claro que la estrategia inmediata apunta a que "no haya quórum" al momento del debate legislativo. En ese marco, sostuvo que "no damos por perdida la posibilidad de que no se trate la ley".
Sola cuestionó con dureza el contenido de la iniciativa oficial y defendió la postura gremial al afirmar que "nuestras críticas son de sentido común”. Según remarcó, el proyecto no surge de ningún consenso social: "Ni los empleadores ni los trabajadores armaron esta reforma laboral". Para el referente de la CGT, se trata de una norma regresiva que "no moderniza ni una sola cosa" y que, por el contrario, "ataca los derechos individuales y colectivos de los trabajadores".
En términos económicos, el sindicalista advirtió que la reforma implica "una notable transferencia de ingresos" desde los trabajadores hacia otros sectores, sin que exista un beneficio concreto para el empleo o la producción. "No hay inversión que genere la rueda virtuosa de la economía", sostuvo, y subrayó que "los trabajadores no obtienen nada a cambio" con el nuevo esquema propuesto por el Ejecutivo. Además, rechazó el argumento oficial de que la flexibilización laboral garantice empleo formal. "La formalidad puede existir de otra manera” y “no queremos la formalidad a instancias de la destrucción de los derechos", indicó.
MÁS INFO
Sola también apuntó contra la idea de modernización que pregona el Gobierno. "No se moderniza nada con una ley que baja derechos", afirmó, y desaprobó sin rodeos al proyecto: "La ley es pobrísima". En ese sentido, sostuvo que antes de discutir cambios en el régimen laboral "tiene que haber una reforma tributaria", que aborde de manera integral los problemas estructurales del país.
La estrategia política de la CGT respecto a la reforma
En cuanto a la estrategia política, el dirigente reveló que la CGT mantiene contactos con distintos actores institucionales. "Hablamos con casi todos los gobernadores", señaló, y aclaró que “no andamos buscando ninguna foto con ellos", sino sumar voluntades para frenar la iniciativa. "Los gobernadores también representan a los trabajadores”, remarcó Sola, y destacó que "tuvimos buena recepción por parte de los gobernadores peronistas", aunque se mostró sorprendido por la reacción del mandatario provincial Martín Llaryora. "Nos llamó la atención que Llaryora cancele la reunión", indicó.
MÁS INFO
De cara al debate parlamentario, Sola fue contundente: "Queremos hablar con todos y cada uno de los senadores", porque "los senadores son responsables de que no salga la ley". En esa línea, explicó que la central obrera impulsa "la estrategia por artículo" y aseguró que "cada uno de los legisladores sabe cuáles son nuestras líneas rojas", entre las que enumeró "la licuación de las indemnizaciones" y "los convenios y sindicatos por empresa", los cuales "no serán aceptados".
"Nos oponemos desde antes que Milei asuma", afirmó, y reivindicó el rol de la central en el freno a otras iniciativas oficiales: "La Ley Ómnibus está detenida gracias a la oposición de la CGT". Según Sola, pese al desgaste, "la efervescencia sigue estando".
MÁS INFO
Finalmente, adelantó que el conflicto podría escalar. Anticipó que "el viernes discutiremos las medidas de fuerza", aunque aclaró que "los paros no suceden fácil, hay que construirlos". En ese marco, remarcó que "las medidas de fuerza deben ser contundentes", pero insistió en que el camino no es solo sindical: "La solución no es gremial, es política". Y concluyó en que "hay que agotar todas las instancias" para frenar una reforma que, desde la mirada de la CGT, consolida un fuerte retroceso en derechos laborales.
