La Confederación General del Trabajo (CGT) marchará este jueves 8 de octubre al ex Ministerio de Industria en rechazo a las políticas del gobierno de Javier Milei. En la previa a la movilización de esta tarde, la central obrera lanzó un duro comunicado donde señala que la administración libertaria "lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el Fondo Monetario Internacional (FMI)", en función de intereses que no son de los argentinos.
El documento contiene fuertes cuestionamientos políticos hacia la administración libertaria. “Este gobierno ya ha dado claras muestras de que las argentinas y los argentinos no son su prioridad”, afirmó la central obrera, que acusó al oficialismo de actuar con “fanatismo ideológico”, “insensibilidad” y “falta de empatía”.
La nueva marcha, que se da luego de tres movilizaciones realizadas junto a las dos CTA y movimientos sociales, se realizará a las 15.30 frente al edificio donde se encuentra la Secretaría de Industria ubicado en Diagonal Sur y Perú. Tendrá como uno de sus principales ejes la defensa de la industria nacional y de las pequeñas y medianas empresas, consideradas por la central como uno de los principales sostenes del empleo. “Hoy nos movilizamos en defensa de la industria nacional para visibilizar la realidad del sector productivo y alertar sobre la difícil situación que atraviesa, en especial la de las PyMEs, principal sostén del empleo”, afirma el comunicado.
En las últimas horas, la CGT advirtió que las políticas que lleva adelante el Presidente provocaron un "aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales". Según estimaciones de la Unión Industrial Argentina (UIA), la industria acumuló un retroceso de 3% en los primeros ocho meses del año, en comparación con el mismo período de 2025.
Asimismo, señala una "brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos". De esta manera, puso el foco en las consecuencias sociales que atribuye al actual programa económico. “Las consecuencias también son claras y están a la vista: una situación social angustiante, creciente pobreza y marginalidad”, sostiene el documento.
Entre otros problemas que padecen los argentinos, enumeraron las dificultades alimentarias de cientos de miles de hogares, el creciente endeudamiento familiar y sus consecuencias sobre la salud mental. También denunció la situación de jubilados que no pueden afrontar la compra de medicamentos, las dificultades que atraviesan las personas con discapacidad y el desfinanciamiento de áreas como la salud, la educación, la investigación científica, la obra pública, la infraestructura vial y el transporte.
La CGT denuncia que el modelo de Milei impulsa "dos economías" y falta de diálogo
La organización sindical advirtió que el achicamiento del sector productivo no solo genera “quebrantos empresariales”, sino que también profundiza las dificultades en la cadena de pagos y debilita los entramados productivos regionales. En ese marco, la CGT aclaró que no propone una economía cerrada sino “una apertura comercial inteligente” adaptada a los recursos y posibilidades del país. “Ningún país se desarrolla sin industria”, enfatizó.
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En otro tramo del comunicado, la central sindical planteó que el actual programa económico no implica simplemente una diferencia en el ritmo de crecimiento entre distintos sectores, sino una división estructural de la economía. “No hay dos velocidades en este programa económico vigente: hay dos economías”, sostiene el texto. Según la CGT, una de ellas está “concentrada en sectores que capturan la mayor parte de la renta”, mientras que la otra corresponde a “la microeconomía popular”, donde “la plata no alcanza” y empeora la situación de trabajadores ocupados, subocupados, precarizados y desocupados.
De esta manera, cuestionó la falta de respuestas y sostuvo que el Ejecutivo mantiene “la clausura de toda posibilidad de diálogo institucional”. Luego, llamó a fortalecer la organización sindical y social y a construir alternativas frente al rumbo económico del Gobierno. “En defensa de una Argentina con producción, desarrollo y trabajo digno, nos cabe la tarea de organizar allí donde todavía no hay organización y de construir alternativas consistentes, políticamente confiables y participativas”, sentenciaron.
