CGT aprovecha la crisis en el Indec para tensar con el Gobierno por la reforma laboral

La salida forzada de Marco Lavagna revitalizó a un sindicalismo que lucía golpeado tras el desaire de los gobernadores a su estrategia de desgaste contra la reforma laboral. Ya planean pedir varios puntos por arriba de la inflación anunciada por el órgano estadístico. 

04 de febrero, 2026 | 08.07

La CGT usará la crisis en el Indec como argumento para confrontar con el Gobierno en la reanudación de las paritarias con el telón de fondo de la discusión por la reforma laboral. Será una de las estrategias que la central obrera desplegará en lo inmediato junto con una casi segura convocatoria este viernes a una movilización de protesta contra el proyecto oficialista en la reunión de su Consejo Directivo. La alternativa de una marcha cuenta por ahora con más consenso que la de un paro nacional de actividades, como alientan sindicatos más afines al kirchnerismo capitaneados por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

El descrédito del Indec agigantado tras la salida traumática de Marco Lavagna pasó a ser un activo para los sindicatos. Mientras que una mayoría se allanó, en 2024 y 2025, a la política libertaria de aumentos salariales nominalmente por debajo de la inflación -y sólo en casos excepcionales luego compensados por ajustes de emergencia-, la CGT resolvió para el arranque de este año agitar esa bandera para exigir subas por arriba de la línea del costo de vida enunciada por el organismo estadístico.

El escándalo por la renuncia de Lavagna y la confirmación mediante el ministro Luis Caputo de que su salida se relacionó directamente con discrepancias en la medición de la inflación reanimaron a un sindicalismo tradicional que venía golpeado por la falta de respuesta de los gobernadores a sus intentos de acercamiento previos al debate parlamentario. Tras meses de anunciar que mandatarios como Martín Llaryora (Córdoba) o Maximiliano Pullaro (Santa Fe) estaban dispuestos a instruir a sus referentes en el Congreso para complicar el tránsito de la reforma, los gremialistas debieron reconocer que no podían contar con certeza con ellos.

El grueso de las paritarias tendrá renovaciones entre este mes y marzo, algo inevitable desde que la ronda de discusiones salariales pasó de anual a trimestral y hasta bimestral producto de la aceleración de los precios de la canasta básica desde fines de 2023. En el grupo de whatsapp del Consejo Directivo se hizo fuerte en las últimas horas la chance de concatenar reclamos de aumentos no ya en línea con la inflación sino puntos por arriba con el argumento de que las mediciones perdieron fiabilidad sin retorno. Para los dirigentes más díscolos, incluso, un escenario posible es exigir subas retroactivas para compensar un eventual fraude en el IPC equiparable al que históricamente se le endilgó a Guillermo Moreno en la presidencia de Cristina Kirchner.

La incógnita es si la revuelta paritaria se sostendrá en el tiempo o si sólo será un alarido destinado apenas a subir la tensión con la administración de Javier Milei en el debate de fondo por la reforma laboral. Los números en rojo de la actividad económica conspiran contra el primer escenario: prueba de ello es que incluso los sindicatos con discurso más confrontativo todavía no lograron articular una huelga con base en la reforma laboral. Apenas la UOM y los gremios del Frente Sindicatos Unidos (Fresu) resolvieron movilizaciones el 5 y 10 de este mes en Córdoba y Rosario, respectivamente (con el alegado propósito de incomodar a Llaryora y a Pullaro) y sólo los aceiteros de Daniel Yofra y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), de Rodolfo Aguiar, se manifestaron dispuestos a parar el día del tratamiento parlamentario.

Mäs: este martes se reunió el plenario de la Confederación de Sindicatos Industriales (Csira) y emitió un comunicado módico de advertencia sin incluir amenazas concretas de medidas de fuerza sectoriales. En la sede del sindicato de mecánicos (Smata) estuvieron sus referentes junto al triunviro de CGT Cristian Jerónimo (empleados de la industria del vidrio, Seivara), y dirigentes metalúrgicos (UOM), lecheros (Atilra), mineros (Aoma), textiles (AOT), del calzado (Uticra) y de la construcción (Uocra), entre otros.