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NOTAS

Planeta Ghibli (Parte 2)

Segunda entrega de la mega-nota que repasa la historia y los hitazos del glorioso estudio japonés.
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Domingo 28 de abril, 2013

EL COMIENZO DE LA SEGUNDA FASE

La primera película de Ghibli que tuvo un gran éxito de taquilla fue El servicio de entregas de Kiki, dirigida por Miyazaki y estrenada en 1989. La recaudación de esta película superó ampliamente a todos los estrenos anteriores de Ghibli. Sin embargo, este nuevo éxito significaba replantear la forma de administrar el estudio, en particular en cuanto al reclutamiento y entrenamiento del personal.

El personal de Ghibli recibía su pago de acuerdo a lo acostumbrado en la industria japonesa, en base a la cantidad de cuadros dibujados o pintados. Eso significaba que el personal involucrado en la producción de Kiki estaba muy mal pagado, recibiendo solamente alrededor de la mitad del salario promedio. Miyazaki sugirió comenzar a contratar personal de tiempo completo para los puestos clave, y un sistema de salario fijo, de manera de duplicar el salario del personal. Sugirió, además, reclutar nuevos talentos de forma permanente y promover su entrenamiento.

Luego de Kiki, Ghibli comenzó la producción de Omoide Poro Poro (conocida también por el título Only Yesterday y dirigida por Takahata). Fue en este período que las nuevas políticas de administración se implementaron. El incremento en los costos de producción originado por el aumento de los salarios fue afrontado con un mayor esfuerzo publicitario, lo que redundaría en una mayor ganancia en taquilla.

Las nuevas políticas crearon una situación en la cual el estudio debía permanecer constantemente produciendo nuevas obras. Fue así que la producción de Porco Rosso, la siguiente película del estudio, comenzó antes de finalizar Only Yesterday, razón por la cual Miyazaki trabajó totalmente solo al comienzo. También era necesario un mejor espacio de trabajo, uno que fuera propio y no alquilado. La producción de Porco Rosso y la construcción del nuevo estudio finalizaron casi al mismo tiempo, ambos proyectos supervisados por Miyazaki. Luego del estreno de la película (la más taquillera de 1992 en Japón), Ghibli se mudó a las nuevas instalaciones, ubicadas en Koganei, Tokio.

A partir de allí, el estudio introdujo muchas otras innovaciones en sus producciones: Pompoko fue la primera de sus películas en usar CGI, Susurros del corazón (Mimi o Sumaseba) fue la primera en contar con sonido Dolby Digital, y Princesa Mononoke fue la primera en usar coloreado digital, además de ampliar el uso de CGI. Ghibli se ha hecho merecedor, además, del amplio reconocimiento de la crítica y el público; Princesa Mononoke, por ejemplo, fue la primera película animada en la historia de Japón en recaudar más de 10 billones de yenes en taquilla, además de haber sido la primera película animada en ganar el premio de la Academia Japonesa como la mejor del año, y El viaje de Chihiro ganó el Oso de Oro en el Festival de Berlín, además de ganar el Oscar como Mejor Película Animada de 2003.

LA DISTRIBUCION INTERNACIONAL Y EL TRATO TOKUMA-DISNEY

En 1996, Disney llegó a un acuerdo con Tokuma (compañía madre de Ghibli y poseedora de los derechos de la mayoría de sus películas) por los derechos de distribución internacionales de ocho películas del estudio. Muchos fans pusimos el grito en el cielo al pensar que se venía una inevitable mutilación de algunas de las más grandes películas animadas de todos los tiempos (a pesar de que el contrato entre ambas compañías especificaba la prohibición de realizar cortes o alteraciones). Cuando este trato fue anunciado al mundo, Miyazaki dejó su postura bien clara, anunciando que había permitido el acuerdo solamente para ayudar a Tokuma, que en ese momento atravesaba problemas financieros y cuyo apoyo había sido clave en los inicios de Ghibli.

A pesar de que muchas partes de esta historia siguen cubiertas de misterio, lo cierto es que, al momento del acuerdo, la única competencia real de Disney en taquilla eran las producciones de Ghibli. Las recaudaciones de las películas más recientes del estudio, Porco Rosso y Susurros del Corazón, habían superado ampliamente a las de La Bella y la Bestia y Pocahontas. La especulación es que Disney buscó formar la alianza al ver que no era posible ganar la competencia. Pero el divorcio era solamente cuestión de tiempo; Disney no cesaba en sus intentos por alterar el contenido de las películas (y en este aspecto resulta emblemático el caso de Princesa Mononoke), además de estrenar Atlantis (un descarado “homenaje” a Laputa: Castillo en el cielo) y de negarse a licenciar Mis vecinos los Yamada fuera de Japón cuando Ghibli necesitaba dinero para encarar la producción de El viaje de Chihiro, todo esto sumado a la escasa publicidad y la distribución limitada de la obra de Ghibli.

Finalmente, el contrato llegó a su fin, aunque hoy se han limado ciertas asperezas gracias al nombramiento de John Lasseter (amigo personal de Miyazaki y gran admirador de su obra) como jefe de animación de Disney. Ghibli firmó acuerdos con diferentes productoras, y la obra del estudio ahora es más conocida que nunca en todo el mundo.