Horas después del ataque militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, en la mañana de este sábado, autoridades iraníes ordenaron el cierre inmediato del estrecho de Ormuz, la puerta de entrada del mundo hacia el golfo Pérsico y la ruta principal -y más importante- por donde viaja el 20% del petróleo crudo mundial.
Tras los bombardeos ordenados por el presidente Donald Trump y el premier israelí Benjamín Netanyahu, desde Teherán se adelantaron para reaccionar y lanzaron un ataque rápido sobre Tel Aviv y algunas bases norteamericanas en Medio Oriente, como las ubicadas en Bahréin y Kuwait. También se ocuparon de responder a los mensajes israelíes que aseguraron el asesinato del ayatolá iraní Alí Jamenei, lo cual fue desmentido por la prensa oficial y prometieron un discurso del líder en las próximas horas.
En paralelo, ordenaron el cierre del estrecho de Ormuz, lo que limitaría las acciones petroleras en todo el mundo y dispararía los precios en los próximos días.
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"Ningún barco puede pasar por el estrecho de Ormuz", fue la orden que recibieron los operadores de buques petroleros de la zona, según advirtió un funcionario de la misión naval Aspides de la Unión Europea. La orden fue emitida por una línea transmisora radiofónica VHF de la Guardia Revolucionaria de Irán.
Minutos después, la Oficina de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido (UKMTO) confirmó haber recibido informes que revelaron que los buques británicos recibieron advertencias sobre el cierre de Ormuz. También lo anunció la agencia iraní de noticias Tasnim, un medio afiliado al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Aumentazo a los precios de la nafta: cómo afectará el cierre de Ormuz al mercado internacional
El estrecho se considera una de las rutas comerciales marítimas más importantes de todo el globo, además de verdadero "cuello de botella" para el transporte de petróleo.
Se calcula que una quinta parte del petróleo y el gas del mundo pasa por allí. Además conecta con el mercado internacional a todo el golfo Pérsico, teniendo a países como Arabia Saudí, Irán, Irak y los Emiratos Árabes Unidos, países productores de petróleo, beneficiándose de él.
Si se extiende por varios días o semanas, el cierre de Ormuz repercutirá en los precios internacionales del crudo y de la nafta, los cuáles subirán ante el temor de los mercados de que haya una baja en la demanda. En el caso argentino podría verse rápidamente ante la liberación de precios que habilitó el Gobierno nacional de Javier Milei, dándole vía libre a las compañías internacionales a intervenir sin impedimentos sobre los valores de los combustibles.
