Por qué Hawái pertenece a Estados Unidos: la historia de cómo se apropió de las islas

Hawái era un reino dirigido por una monarquía, hasta que hace más de 100 años, Estados Unidos decidió anexar las islas sin consentimiento de la población.

09 de febrero, 2026 | 15.41

El 7 de julio de 1898, Hawái dejó de ser un reino soberano para convertirse en territorio de Estados Unidos, tras la aprobación en el Congreso de Washington de la resolución de anexión que integró el archipiélago al país norteamericano. Este hecho, producto de un largo proceso político, económico y militar, marca una de las etapas más controvertidas de la expansión estadounidense.

¿Cómo era Hawái antes de la anexión a Estados Unidos?

A fines del siglo XIX, el Reino de Hawái era una monarquía independiente con su propia cultura, leyes y relaciones diplomáticas. La economía se había transformado con la llegada de misioneros, comerciantes y, especialmente, de empresarios del azúcar que se beneficiaron de tratados con Estados Unidos, como el acuerdo de reciprocidad de 1875, que eliminó aranceles a los productos hawaianos a cambio de concesiones estratégicas como el acceso al puerto Pearl Harbor.

La escalada hacia la anexión abrió con el desgaste de la monarquía. En 1887, un grupo de terratenientes y empresarios, muchos de origen estadounidense, forzó al rey Kalākaua a firmar la llamada Constitución del Bayoneta, que redujo el poder real y amplificó el control de intereses extranjeros sobre el gobierno hawaiano.

El verdadero punto de quiebre ocurrió el 17 de enero de 1893, cuando el denominado Comité de Seguridad: liderado por figuras como Sanford B. Dole y con apoyo tácito del representante de Estados Unidos en Hawái y de la Marina norteamericana, derrocó a la reina Liliʻuokalani y proclamó un gobierno provisional. El objetivo explícito de este comité era lograr la anexión por parte de Washington, y aunque el primer presidente estadounidense involucrado, Grover Cleveland, se opuso y calificó el acto de ilegal, los sucesos políticos siguieron su curso.

Tras un breve periodo como República de Hawái (1894–1898), el cambio de estrategia internacional, potenciado por la Guerra Hispano-Estadounidense y la importancia estratégica del Pacífico, impulsó al presidente William McKinley y al Congreso a aprobar la anexión. El territorio hawaiano fue organizado formalmente como parte de Estados Unidos en 1959, año en que Hawái fue admitido como el estado número 50 de la Unión.

Población de Hawaii protesta por la protección del volcán Mauna Kea en 2022.

La lucha de Hawái por recuperar soberanía

Aunque el rumbo de la historia la ha marcado Estados Unidos, la soberanía sigue siendo un tema abierto para muchos en Hawái. Desde finales del siglo XX, movimientos como el Movimiento Hawaiano de la Soberanía han defendido que el derrocamiento de 1893 fue ilegal y que los hawaianos nativos nunca cedieron voluntariamente su derecho a la autodeterminación ni a sus tierras. En 1993, el Congreso de Estados Unidos aprobó una resolución de disculpa reconociendo que el derrocamiento de la monarquía contó con participación de agentes estadounidenses y que no hubo un consentimiento legítimo de la población indígena para la anexión.

Aunque ahora Hawái es un estado estadounidense, un importante centro cultural y turístico para el país, para muchos originarios representa una historia de pérdida de soberanía y una lucha constante, actual, por reconocimiento y reparación histórica.