Péter Magyar, el ex aliado de Orbán que lo destronó tras 16 años en Hungría

Quién es Péter Magyar, el líder del partido Tisza que venció a Viktor Orbán con un discurso anticorrupción y promete un giro en Hungría.

12 de abril, 2026 | 19.13

Péter Magyar pasó en poco más de un año de ser un funcionario casi desconocido a convertirse en el nuevo líder de Hungría. Con su partido Tisza, derrotó a Viktor Orbán tras 16 años en el poder. Magyar capitalizó el descontento social con un discurso centrado en la corrupción, la economía y el vínculo con Europa.

Hasta comienzos de 2024, Péter Magyar era un nombre poco familiar en la política húngara. Abogado de formación y con experiencia en distintos cargos técnicos dentro del Estado, había desarrollado su carrera en ámbitos institucionales vinculados al gobierno, aunque sin ocupar un rol central.

Su visibilidad pública estaba más asociada a su entonces esposa, Judit Varga, una de las figuras clave del oficialismo y ex ministra de Justicia. Sin embargo, su ruptura personal y política con el entorno de poder marcó un punto de inflexión que cambiaría su destino. El salto de Magyar a la primera línea política se produjo tras un escándalo que sacudió al gobierno húngaro. La controversia giró en torno a un indulto concedido a una persona condenada por encubrir abusos sexuales a menores.

La situación derivó en la renuncia de figuras de alto nivel, incluida la entonces presidenta Katalin Novák. En ese contexto, Magyar difundió una grabación que apuntaba a presuntas interferencias del gobierno en casos de corrupción, lo que lo posicionó como una voz crítica desde dentro del sistema.

Poco después, rompió con el partido oficialista Fidesz y decidió lanzar su propio proyecto político, tomando el liderazgo del hasta entonces marginal partido Tisza. En cuestión de meses, Magyar logró consolidar una base electoral amplia al canalizar el malestar de sectores diversos: desde votantes desencantados del oficialismo hasta opositores que buscaban una alternativa viable.

Su primer gran test fueron las elecciones europeas de 2024, donde el partido Tisza obtuvo cerca del 30% de los votos y una representación significativa en el Parlamento Europeo. Ese resultado confirmó que su figura no era un fenómeno pasajero. Desde entonces, las encuestas comenzaron a mostrarlo como el principal rival de Viktor Orbán, algo impensado poco tiempo atrás.

Un discurso que rompe la grieta política

Una de las claves del éxito de Magyar fue su capacidad para construir un mensaje que evitó las divisiones ideológicas tradicionales. Aunque se define como conservador (defensor de la familia, la nación y el cristianismo), también mantiene una postura más abierta hacia la Unión Europea que su antecesor.

A diferencia de otros opositores, evitó centrarse en debates que polarizaran y puso el foco en problemas concretos como la corrupción, el alto costo de vida y el deterioro de los servicios públicos.