Cuba cierra hoteles y reubica turistas por la crisis energética

La crisis energética en Cuba obliga al gobierno de Miguel Díaz-Canel a cerrar hoteles en Varadero y los cayos, reubicar turistas y activar un plan de emergencia que sacude a su economía y al turismo internacional.

08 de febrero, 2026 | 13.47

Cuba comenzó a cerrar hoteles y a reubicar a turistas internacionales en un intento urgente por reducir el consumo energético ante un desabastecimiento de combustible que mantiene a la isla al borde del colapso. El plan, confirmado por el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga, impacta en polos turísticos clave como Varadero y los cayos del norte y profundiza la crisis del sector, que atraviesa su peor momento en más de dos décadas.

El gobierno cubano puso en marcha un plan de emergencia para recortar el consumo energético en medio de una severa escasez de combustible. La medida central consiste en la “compactación de las instalaciones turísticas”, lo que implica el cierre de hoteles y la reubicación de visitantes en complejos que puedan operar con menor demanda de recursos.

El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga explicó que el objetivo es aprovechar la temporada alta con una infraestructura reducida y más eficiente. En la práctica, esto se tradujo en el cese de operaciones de establecimientos en destinos emblemáticos como Varadero y los cayos del norte, dos de los principales polos turísticos del país.

La decisión afecta de manera directa a grandes cadenas internacionales que operan en la isla, entre ellas las españolas Meliá e Iberostar y la canadiense Blue Diamond, en un contexto en el que el turismo cubano ya arrastra su peor registro de viajeros desde 2002.

El impacto del desabastecimiento de combustible

La crisis energética se profundizó tras la operación militar estadounidense en Caracas del 3 de enero, que interrumpió el suministro de petróleo desde Venezuela, una fuente clave para el abastecimiento de la isla. A esto se suman nuevas sanciones impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump, que amenazan con imponer aranceles a cualquier país que provea crudo a Cuba.

Este escenario generó un fuerte deterioro en la disponibilidad de combustible, afectando tanto la generación eléctrica como la movilidad interna. El presidente Miguel Díaz-Canel calificó la situación como un “asedio petrolero” y anunció un paquete de medidas extraordinarias para enfrentar la emergencia. Entre ellas se destaca la recuperación del concepto de la "opción cero", un plan de supervivencia extrema diseñado por Fidel Castro en la década de 1990. Esta estrategia contempla un racionamiento severo de recursos y el retorno a métodos de vida más precarios, con el objetivo de sostener el funcionamiento básico del país.