Quién fue el Negro Manuel: nació en Cabo Verde y fue guardián de la Virgen de Luján

Nacido en Cabo Verde y esclavizado desde niño, Manuel Costa de los Ríos dedicó más de medio siglo a custodiar la imagen de la Virgen de Luján. Su historia, clave para comprender la fe popular argentina y el legado afrodescendiente, hoy impulsa un proceso de beatificación en el Vaticano.

03 de julio, 2026 | 12.42

La historia de la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, está marcada por un milagro que, desde hace casi cuatro siglos, forma parte de la tradición religiosa del país. Sin embargo, detrás de ese episodio existe otra figura cuya importancia permaneció durante mucho tiempo relegada: la de Manuel Costa de los Ríos, conocido popularmente como el Negro Manuel.

Nacido en Cabo Verde y traído al Río de la Plata como esclavo en el siglo XVII, Manuel dedicó más de cincuenta años al cuidado de la imagen de la Virgen de Luján. Su vida representa no solo una de las historias más conmovedoras de la religiosidad popular argentina, sino también un símbolo de la presencia afrodescendiente en la construcción de la identidad nacional.

El milagro de la Virgen de Luján y el papel del Negro Manuel

La tradición sostiene que en 1630 dos imágenes de la Purísima Concepción de María llegaron desde Brasil al puerto de Buenos Aires con destino a Santiago del Estero. Durante el viaje, al detenerse a orillas del río Luján, las carretas quedaron inexplicablemente inmóviles y los bueyes fueron incapaces de hacerlas avanzar.

Los transportistas descubrieron que el obstáculo desaparecía únicamente cuando retiraban una de las imágenes de la carreta. Interpretado como una manifestación divina, aquel hecho determinó que la pequeña imagen de terracota, de apenas 38 centímetros, permaneciera en ese lugar. Con el tiempo sería conocida como la Virgen de Luján, casi dos siglos antes del nacimiento del Estado argentino.

En ese momento, Manuel Costa de los Ríos era esclavo de Bernabé González Filiano, administrador de la estancia donde ocurrió el supuesto milagro. Fue él quien recibió la misión de custodiar la imagen, una tarea que terminaría definiendo toda su vida.

Quién fue Manuel Costa de los Ríos, el "Negrito" Manuel

Las investigaciones del monseñor Juan Guillermo Durán, postulador de su causa de canonización, reconstruyen que Manuel nació alrededor de 1604 en las islas de Cabo Verde, en África Occidental. Bautizado durante su infancia, fue vendido como esclavo cuando apenas tenía ocho años y trasladado primero a Pernambuco, Brasil, para luego llegar al Río de la Plata.

Su primer propietario fue el capitán Andrea Juan, responsable de su traslado desde Brasil. Luego pasó a manos de Bernabé González Filiano, quien le encomendó el cuidado permanente de la imagen mariana.

El Negro Manuel.

Durante décadas, Manuel recibió a los peregrinos en una humilde capilla construida con barro y paja. Allí limpiaba el santuario, fabricaba velas, asistía a los fieles y ungía a los enfermos con el sebo de las velas, una práctica que los creyentes asociaban con la búsqueda de alivio y curación.

Cuando la estancia cayó en abandono, la devota Ana de Matos solicitó trasladar la imagen hacia sus tierras, donde posteriormente se levantaría la actual Basílica de Luján. Para garantizar que Manuel continuara acompañando a la Virgen, pagó 250 pesos por él. Desde entonces, la tradición sostiene que dejó de pertenecer a cualquier persona para convertirse en "propiedad de la Virgen".

El propio Manuel resumía ese vínculo con una frase que quedó registrada por distintos cronistas de la época: "Ser de la Virgen nomás", invocándola siempre como su "Ama" y "Señora".

La causa de beatificación y el legado que une a Argentina con Cabo Verde

Manuel Costa de los Ríos murió en 1686, después de haber dedicado más de medio siglo al cuidado de la Virgen de Luján. Sus restos descansan bajo el altar mayor de la antigua capilla de Pedro de Montalvo, ubicada a pocos metros de la actual Basílica de Luján.

En los últimos años, su figura comenzó a ocupar un lugar mucho más visible tanto dentro de la Iglesia como entre organizaciones afrodescendientes. Sacerdotes, laicos y referentes comunitarios impulsan desde hace años su beatificación, con el objetivo de que sea reconocido oficialmente por la Iglesia católica.

La causa fue iniciada en el Vaticano y, según informó en su momento la agencia Télam, quedó bajo la órbita de la Congregación para las Causas de los Santos, desde donde debe elevarse al Papa para su eventual continuidad.

Más allá del proceso eclesiástico, el legado del Negro Manuel también adquirió una dimensión histórica y cultural. Su historia visibiliza el aporte afrodescendiente a la construcción de la Argentina colonial y fortalece el vínculo con Cabo Verde, país donde continúa siendo recordado como uno de los símbolos de la diáspora africana.

El próximo cruce entre Argentina y Cabo Verde por los dieciseisavos de final del Mundial ofrece una coincidencia cargada de significado histórico. Mientras la Selección argentina representa al país cuya patrona es la Virgen de Luján, el seleccionado caboverdiano llega como representante de la tierra donde nació Manuel Costa de los Ríos.

El encuentro se disputará el viernes 3 de julio a las 21 (hora argentina) en el Hard Rock Stadium de Miami y podrá verse por TyC Sports, TV Pública, DSports y plataformas de streaming como DGO y Flow.