Por Nick Said y Michael Kahn
HOUSTON, 13 jun (Reuters) - Los cánticos jubilosos y el sonido estridente de las vuvuzelas han creado un ambiente inconfundiblemente africano en el entrenamiento de la República Democrática del Congo en Houston, donde los aficionados confían en que su selección pueda brillar en el Mundial y tienen un mensaje para Cristiano Ronaldo.
Los congoleños comienzan su andadura en el Grupo K contra Portugal el miércoles en Houston, en un partido que pondrá fin a una espera de 52 años para volver a la competición tras una única participación anterior en 1974, como Zaire.
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En aquella ocasión la selección perdió los tres partidos, no marcó ningún gol y encajó 14, pero los aficionados confían en que esta vez no se repetirá ese fracaso pese a que el sorteo dejó al equipo en una zona complicada en la que también deberá enfrentar a Colombia y Uzbekistán.
"Estoy muy feliz", declaró Dada Muzinga a Reuters. "Ha pasado mucho tiempo (...) Tengo 40 años, pero nunca he visto un Mundial con mi país. Estoy emocionado. Sé que va a ser realmente bueno".
Muzinga llevaba una máscara de payaso con pelo rojo brillante y tenía unas palabras para Ronaldo, que probablemente formará parte del once de Portugal contra los congoleños.
"Este mensaje va para Cristiano Ronaldo. No queremos penales ni tarjetas rojas (como en el partido inaugural). Queremos jugar hasta el final. Ya veremos quién gana el partido".
Claude Byiringiro, de 24 años, un profesor local, se quedó hipnotizado mientras observaba entrenar a los jugadores congoleños.
"Sigo al equipo y estoy muy emocionado de que esto esté pasando aquí en Houston", dijo Byiringiro. "Creo que tenemos una buena plantilla, la química está mejorando. Ojalá podamos llegar lejos esta vez".
Cuando se les preguntó a los hinchas hasta dónde podría llegar la selección del Congo en el torneo, se oyó un grito: "Hasta la final", seguido de vítores de la multitud de aficionados.
La participación del equipo es un rayo de esperanza en medio del brote de ébola en el Congo, que hasta el viernes había registrado 676 casos confirmados y se había cobrado 136 vidas.
Con información de Reuters
