Egipto no solo dio el golpe al eliminar a Australia en los dieciseisavos del Mundial 2026, sino que también dejó una de las imágenes más llamativas del torneo. Antes de la tanda de penales, el cuerpo técnico africano abrió una laptop en pleno campo para mostrarles a sus jugadores movimientos de Mathew Ryan, el arquero australiano. La escena encendió una señal de alerta para Dibu Martínez y para una Selección Argentina que podría darse con los egipcios en octavos de final.
Tras el 1-1 en los 90 minutos y un alargue sin goles, la serie se definió desde los doce pasos. Fue entonces cuando el cuerpo técnico egipcio sacó un dispositivo en plena cancha y reunió a sus futbolistas para mostrarles imágenes de Ryan, el portero de los oceánicos que había ingresado sobre el final del tiempo suplementario exclusivamente para la definición por penales.
La secuencia rápidamente se volvió viral. No solo por la frialdad del procedimiento, sino por el mensaje que dejó: Egipto no improvisó nada. Estudió al rival hasta el último detalle y utilizó esa información en el momento más caliente del partido.
MÁS INFO
La maniobra de Egipto antes de los penales que pone en alerta a la Selección Argentina
La imagen cobra todavía más relevancia por el contexto. Egipto enfrentará ahora el martes a la Argentina en Atlanta, por un lugar en los cuartos de final y ya obliga a mirar con atención todo lo que hicieron frente a Australia.
Lo más llamativo fue que el video elegido por los analistas egipcios no fue un compilado genérico, sino una acción puntual de un partido entre Levante y Real Madrid en la que Kylian Mbappé le convierte un gol a Ryan. Es decir, no se trató solo de mostrar tendencias en una tanda, sino de remarcar movimientos, tiempos de reacción y posibles zonas vulnerables del arquero australiano.
Para cualquier equipo, y especialmente para uno que aspira a defender el título como la Selección Argentina, el episodio funciona como una advertencia. No se trata únicamente de la calidad de Egipto para competir, sino de la profundidad con la que prepara cada escenario. En un torneo corto, donde un partido puede ir a penales por un detalle, el análisis del rival se transforma en una herramienta tan importante como el talento dentro de la cancha.
Por eso, aunque el foco de la Albiceleste está puesto en Cabo Verde, la escena ya instala una pregunta inevitable: si Egipto hizo eso con Ryan en plena cancha, ¿qué podría preparar ante Emiliano Dibu Martínez, uno de los arqueros más determinantes del mundo en definiciones mano a mano?
El plan de Australia salió al revés y Egipto lo aprovechó al máximo
La historia tiene un segundo costado igual de interesante: Australia había intentado sorprender con una fórmula que ya le había dado resultado en el pasado, pero esta vez la jugada terminó volviéndose en su contra.
A falta de apenas dos minutos para el final del alargue, el entrenador Tony Popovic tomó una decisión fuerte: sacó a Patrick Beach, una de las figuras de los Socceroos durante el encuentro, y mandó al arco a Ryan con la intención de afrontar la tanda de penales con un especialista. La apuesta buscaba repetir una escena que había quedado en la memoria del fútbol australiano: el repechaje rumbo a Qatar 2022 contra Perú, cuando Ryan salió y entró Andrew Redmayne, héroe de aquella clasificación.
Pero esta vez el libreto no salió como estaba escrito. Ryan no logró contener ninguno de los remates egipcios y, además, Australia se derrumbó por sus propios errores. Harry Souttar falló el primer penal de la serie y Lucas Herrington desperdició el cuarto. Con ese escenario, Egipto no dejó pasar la oportunidad: convirtió sus disparos con autoridad y cerró la tanda 4-2 para meterse en la siguiente ronda.
La imagen fue elocuente. Mientras Australia intentaba apoyarse en un antecedente exitoso, Egipto parecía tener preparado incluso ese movimiento del rival. Y lo terminó desactivando con información, calma y una ejecución impecable.
Cómo fue el partido: del gol de Emam Ashour al empate australiano
Más allá del impacto de la tanda, el partido tuvo desarrollo de Mundial: parejo, áspero y lleno de tensión. Egipto golpeó primero gracias a un tanto de Emam Ashour, que le dio la ventaja parcial al conjunto africano. Australia, sin embargo, logró reaccionar y encontró el empate por medio de un gol en contra de Mohamed Hany, una acción desafortunada que reabrió el partido y estiró el suspenso.
Después del 1-1 en el tiempo reglamentario, el alargue no modificó el marcador. El desgaste físico empezó a pesar, los dos equipos cuidaron más de lo que arriesgaron y la sensación de que todo se resolvería desde el punto penal fue creciendo con el correr de los minutos. Allí apareció la escena de la laptop, que terminó siendo el símbolo de la noche.
Egipto fue más efectivo, más sereno y, sobre todo, más preciso en la lectura de la tanda. En un escenario de máxima presión, sus jugadores ejecutaron con convicción y aprovecharon cada error australiano para firmar una clasificación de enorme impacto.
