El Puente Pexoa es mucho más que una simple estructura vial; es un rincón emblemático de la provincia de Corrientes con una gran carga histórica y una afinidad inquebrantable con la identidad litoraleña. Este paraje conecta puntos clave como Laguna Brava, San Cayetano y San Luis del Palma y fue esa atmósfera mágica la que inspiró al chamamecero Mario del Tránsito Cocomarola y a Armando Nelli a componer en 1953 Puente Pexoa.
Se trata de una construcción de hierro emplazada sobre la Ruta Provincial 46, cruzando el arroyo Riachuelo en la localidad homónima. Su nombre rinde homenaje al general Nicolás Pexoa y Figueroa, antiguo propietario de estas tierras y Teniente Gobernador de la provincia, y su origen se remonta al legendario "Camino del Rey", un itinerario histórico que originalmente unía las ciudades de Corrientes y Empedrado.
Esta obra, nacida bajo el ritmo de un rasguido doble, consolidó al puente no solo como un accidente geográfico, sino como un símbolo eterno del romance y la nostalgia del Litoral. Si bien la composición se convirtió rápidamente en un estandarte de la región, su masificación nacional e internacional llegó con los años y de la mano de grandes intérpretes.
Horacio Guarany y una versión que popularizó esta canción
Entre las voces más potentes que decidieron inmortalizarla se encuentra la de Horacio Guarany. El recordado cantor popular, fiel a su estilo visceral y comprometido con los paisajes del interior profundo, adoptó la obra de Cocomarola para llevarla a los escenarios de todo el país, permitiendo que la historia de este puente resonara con fuerza en el corazón del pueblo argentino.
La versión de Guarany ayudó a mantener viva la mística de un lugar donde el monte y el agua se funden con la melodía. Al cantar sobre el Puente Pexoa, el artista no hacía más que revalidar la herencia de una composición que ya había alcanzado el éxito en las voces de Los Trovadores del Norte, Ramona Galarza y la chilena Ginette Acevedo.
Para Horacio, interpretar este rasguido doble era una forma de homenajear la riqueza cultural correntina y de pintar, a través de su canto, los encuentros y las vivencias que ocurrían a la sombra de aquella estructura de hierro. Gracias a la permanencia de estas páginas musicales, el sitio físico se ha transformado en un verdadero santuario para los amantes de la música litoraleña.
Puente Pexoa, un lugar lleno de folklore
Desde el año 2008, el Puente Pexoa es la sede oficial de las tradicionales peñas chamameceras diurnas que se desarrollan en el marco de la Fiesta Nacional del Chamamé. Con acceso libre y gratuito, miles de turistas y lugareños se acercan cada año a este punto estratégico para bailar y cantar bajo el cielo correntino.
Hoy en día, cruzar el arroyo Riachuelo a través de este paso es una experiencia que trasciende lo arquitectónico para volverse puramente poética. El legado de Horacio Guarany y de los grandes maestros del folklore ha logrado que el Puente Pexoa sea reconocido en todo el continente como un monumento a la memoria musical.
Así, entre el sonido de las quiebras del acordeón y el recuerdo de las voces que lo glorificaron, el puente sigue en pie, uniendo el pasado dorado de nuestra música nativa con el presente vivo de su gente.
