Peteco Carabajal es una de las voces más queridas del folklore y la música popular, con una carrera de más de cinco décadas en la música. Pero en las últimas horas, una noticia sacudió su entorno familiar y lo puso en una situación desesperada.
A través de Instagram, Homero Carabajal -hijo de Peteco e integrante de la banda Los Carabajal- hizo un anuncio desesperado y sorprendió al círculo de folkloristas: "Hola amigos y amigas. Con mucha tristeza, quiero contarles que ha desaparecido de mi casa un instrumento de trabajo invaluable: mi teclado Nord Stage 2. No tengo consuelo". El teclado es uno de los instrumentos más importantes de las bandas y tiene un costo alto, por lo que no es accesible para todos.
"Les suplico cualquier información o ayuda para recuperarlo. Si lo ven o saben algo, por favor contáctenme. Si pueden, ayúdenme compartiendo esta publicación para que llegue a más personas ¡Gracias de corazón!", cerró Homero. El posteo fue una colaboración entre Peteco y sus hijos para llegar a más gente y poder dar con el instrumento.
Tristeza por la confirmación de Peteco Carabajal: "Empecé a tener hambre"
Peteco Carabajal se convirtió en uno de los máximos exponentes del ambiente del folklore en Argentina y viene de presentarse en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín en su edición 2025. Horas antes de su show, se vio un video en sus redes sociales oficiales en el que relató una de las situaciones más bisagras en su vida y movilizó al mundo de la música popular.
Cosquín está atravesado por un aluvión de música y cultura en el marco de la realización del Festival Nacional de Folklore. Además, en pocas semanas se llevará adelante el Cosquín Rock, por lo que la ciudad tendrá actividad artística durante bastante tiempo en esta temporada de verano. Peteco Carabajal, uno de los protagonistas de la cultura popular, se llevó todas las miradas tras su presentación en la jornada del miércoles 29 de enero, donde celebró 50 años en este ambiente.
Desde la organización del evento realizaron un posteo en sus redes sociales oficiales dialogando con el músico sobre sus inicios y uno de sus testimonios causó muchas reacciones en el público. "A principios del '74, yo dejé de trabajar en el último trabajo que no tenía que ver con la música, que era de encuadernación de libros", recordó.
"Ahí sí que empecé a tener hambre, pero feliz", añadió entre risas sobre las dificultades que atravesó al no tener un trabajo estable. "Muy contento que esta noche vamos a encender un fueguito lindo de la amistad, el reencuentro", celebró refiriéndose a cómo iba a ser la dinámica de su show marcado por la presencia de, por ejemplo, Raly Barrionuevo, miembros de su familia y toda la tradición de Santiago del Estero recreando la marcha de los bombos del Indio Froilán y la danza con referentes de la familia Saavedra.