Abrir la heladera y encontrarse una leche vencida puede ser más común de lo que creés, pero en lugar de tirarla, se le puede dar una segunda oportunidad: usarla para regar tu jardín. Se trata de un truco casero que suele implementarse para que las plantas crezcan más fuertes.
Por qué la leche vencida es clave para tus plantas
A pesar de que los humanos no podemos consumirla, la leche vencida todavía tiene minerales como el calcio y otras proteínas que pueden ser aprovechados en las plantas de tu casa, especialmente en las que tengas en tu huerta, como los tomates. Entre los beneficios de utilizarla se encuentran:
- Mejora la absorción de nutrientes y favorece a que las raíces crezcan más fuertes.
- Sirve como fungicida natural, ya que puede prevenir la aparición de hongos y ciertas bacterias comunes en la huerta.
- Mejora el suelo, ya que al usarla de manera moderada puede llevar a que la tierra sea más fértil y aireada.
Además, la leche puede llevar a que se incrementen los microorganismos beneficiosos que se encuentran en el suelo. Estos se descomponen en materia orgánica y liberan nutrientes que las plantas pueden absorber fácilmente. Así, al mejorar la microbiota, se logra un ecosistema más equilibrado.
Cómo usar la leche vencida en tu jardín o huerta
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Primero hay que "diluir" la leche vencida con agua; en una botella o recipiente tenés que agregar por dos partes agua una parte de leche.
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Mezclá la leche y el agua bien.
- Podés utilizarlo para regar directamente o pasarlo a una regadera y regar tus plantas.
La clave está en solo regar la base de las plantas, sin mojar las hojas, ni los frutos, ya que la mezcla puede afectar negativamente las plantas y llevar a la aparición de hongos. Además, no hay que excederse en la cantidad de leche.
También para preservar tus plantas y tu huerta, es muy crucial que la leche no se encuentre en estado extremo de descomposición o con presencia de moho.
