El periodismo estadounidense despide a una de sus plumas más valientes y transgresoras. Myra MacPherson, la escritora que revolucionó la sección de Estilo del Washington Post, falleció este 2 de febrero en un centro de cuidados paliativos de la capital. Tenía 91 años y, según confirmó su hijo Michael Siegel, la causa fue una insuficiencia cardíaca.
Su carrera se forjó a base de derribar puertas cerradas. Cuando buscó su primer trabajo "serio" en 1956 en Detroit, un editor le negó la entrada a la sala de redacción de noticias generales. Solo le ofreció lugar en la sección de "sociales". Al rechazar la oferta, el hombre reaccionó con espanto: "Me miró como si acabara de dispararle a mi madre. Me dijo: 'No tenemos mujeres en la sala de noticias'".
Contra la barrera de género
MacPherson tuvo que esperar hasta 1968, cuando el legendario editor Ben Bradlee la reclutó para el Post. Allí desplegó un estilo irreverente para cubrir la política y los personajes de poder. Sin embargo, el machismo seguía presente.
En 1969, al cubrir a los New York Mets, le negaron el acceso que tenían sus colegas hombres. Su respuesta a las críticas de la época se convirtió en una frase célebre de la lucha por la igualdad laboral: "No queremos usar los orinales, solo las máquinas de escribir". Años antes, en las 500 Millas de Indianápolis, debió entrevistar a los pilotos a través de una reja porque le prohibieron la entrada a boxes.
