Mercedes Sosa, folklorista: "No se olvida lo que se ama"

Conocé todo sobre la célebre frase de Mercedes Sosa que sintetiza su visión del exilio, la memoria y el sentido del canto.

09 de abril, 2026 | 18.48

Nacida en Tucumán en 1935, Mercedes Sosa se convirtió en una de las artistas más influyentes del continente. Con su potente voz y su compromiso inquebrantable, llevó las canciones de Violeta Parra, Atahualpa Yupanqui y Pablo Milanés a escenarios de todo el mundo. Durante la dictadura militar argentina, su arte fue considerado subversivo, lo que la obligó a exiliarse en Europa en 1979.

Su regreso al país en 1982, meses antes del fin de la dictadura.  A lo largo de su carrera, grabó más de 40 álbumes, ganó cuatro premios Grammy Latinos y fue nombrada Embajadora de la UNESCO. Hasta su muerte en 2009, siguió siendo "La Negra", la voz de los sin voz, la artista que demostró que cantar es, ante todo, un gesto de amor.

La frase "No se olvida lo que se ama" es, en realidad, el núcleo de una de las reflexiones más famosas de Mercedes Sosa sobre el exilio, la memoria y el sentido del canto. Aunque la repitió en diversas variantes a lo largo de las décadas, la reconstrucción textual más precisa proviene de sus entrevistas reflexivas y de la fundamentación de su disco Gestos de amor (1994).  

Tras su vuelta definitiva a Argentina, Mercedes fue consultada muchas veces sobre cómo logró mantener su esencia intacta tras años en Europa. Su respuesta solía estructurarse así:

"Me preguntan por la nostalgia, pero la nostalgia es un sentimiento de pérdida. Yo no perdí nada porque lo llevaba conmigo. No se olvida lo que se ama; uno guarda el paisaje, guarda los olores de la infancia y los rostros de los amigos en un lugar del pecho donde el tiempo no llega."

La justificación de su repertorio

 Durante la promoción de sus trabajos en los años 90, Mercedes profundizó en por qué seguía cantando las mismas canciones de compromiso social a pesar de que el mundo había cambiado (caída del muro de Berlín, fin de las dictaduras). En una entrevista radial de la época, expresó:

"Yo sigo cantando a los poetas de siempre porque ellos son mi casa. Algunos dicen que hay que renovarse por renovarse, pero yo creo en la lealtad. No se olvida lo que se ama, y yo amo esas palabras que nos ayudaron a sobrevivir cuando todo era oscuridad. Olvidar esas canciones sería olvidarme de quién soy."

La conexión con el público

En varios de sus conciertos, antes de interpretar temas como Todo cambia o Gracias a la vida, Mercedes solía hacer pequeñas introducciones habladas. Una de las reconstrucciones textuales de esos monólogos es:

"El amor es la única memoria que no falla. Podemos olvidar fechas, nombres o direcciones, pero no se olvida lo que se ama. Por eso, cada vez que nos encontramos en un teatro, es como si nunca me hubiera ido. El amor de ustedes me mantuvo viva allá lejos, y mi amor por ustedes me trajo de vuelta."

Mercedes sostenía que el amor es la única memoria infalible.La variante en la dedicatoria de "Gestos de amor"

En los textos que acompañaban sus producciones discográficas, ella dejó por escrito una idea similar que se convirtió en su lema:

"Cantar es, para mí, un gesto de amor. Y como no se olvida lo que se ama, este disco es un recordatorio de que la música es el puente que une nuestros recuerdos con el presente."