Hacer las compras del mes sin abrir ninguna app ni comparar precios uno por uno ya no es ciencia ficción. Se llama agentización del consumo y es el modelo por el cual una persona delega en un sistema de inteligencia artificial la tarea de comprar y pagar, siguiendo reglas que definió de antemano.
La diferencia con el comercio electrónico tradicional es clave: en vez de elegir cada producto y aprobar cada paso manualmente, el usuario le da instrucciones generales al agente y este actúa por su cuenta dentro de esos límites. Visa es una de las compañías que más está empujando el desarrollo de esta tecnología a nivel global.
Cómo funciona un agente que compra por vos
El proceso tiene cuatro etapas. Primero, el usuario autoriza al agente: define categorías de compra, comercios permitidos, límites de gasto y horarios. Después, la IA interpreta la instrucción y busca opciones que cumplan esas reglas, cruzando datos históricos con la disponibilidad real en los comercios.
El pago se resuelve con tokenización, una técnica que reemplaza los 16 dígitos de la tarjeta por un identificador digital único y que, según cifras de Visa, puede reducir el fraude hasta en un 90%. Al final, el usuario recibe una notificación con el detalle de la operación y puede disputarla o revertirla si algo no coincide con lo pactado.
Un ejemplo concreto y los números detrás del proyecto
Un caso típico es el abastecimiento mensual del hogar: el usuario autoriza al agente a comprar productos habituales dentro de un presupuesto máximo y en comercios específicos, y la IA se encarga de revisar precios, disponibilidad y promociones antes de confirmar el pago.
Visa invirtió más de USD 3.000 millones en inteligencia artificial durante los últimos cinco años y asegura haber bloqueado USD 40.000 millones en transacciones fraudulentas a nivel global en el último año. Banco do Brasil ya completó una primera transacción de prueba, y distintas entidades de la región andina avanzan con ensayos similares.
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Los desafíos antes de que se vuelva masivo
El principal obstáculo, según Carlos Zavala, líder de Visa para la región andina, es la confianza: el usuario tiene que entender bien qué información usa el sistema y cómo revocar los permisos que le dio. A eso se suma que los comercios, sobre todo los más chicos, van a necesitar adaptar sus sistemas para operar con agentes, algo que no es gratis ni inmediato.
Zavala proyecta desplegar casos de uso puntuales en Colombia recién durante 2027, lo que confirma que la agentización todavía está en una etapa de pruebas controladas y no de adopción masiva.
