Durante décadas, el papel higiénico fue sinónimo de higiene personal y un elemento imprescindible en cualquier baño. Sin embargo, en los últimos años comenzaron a surgir nuevas miradas sobre sus limitaciones, impulsadas por especialistas en salud y por recomendaciones vinculadas a hábitos de higiene más completos. En ese contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) puso el foco en la limpieza con agua.
Según el organismo internacional, el papel higiénico solo elimina residuos superficiales y no garantiza una limpieza profunda. En cambio, el uso de agua potable después de ir al baño permite retirar los restos de manera más eficaz, reduce la proliferación de bacterias y disminuye la irritación en zonas sensibles de la piel. Este método también puede ayudar a prevenir infecciones urinarias o molestias como hemorroides, ya que evita la fricción excesiva que genera el papel.
En este escenario, el bidet vuelve a posicionarse como uno de los sistemas más recomendados. La OMS remarca que la higiene con agua es segura siempre que se realice correctamente y que su eficacia supera ampliamente al uso exclusivo de papel higiénico. Además, contribuye a reducir el impacto ambiental al disminuir el consumo de papel y la generación de residuos.
Cuáles son las alternativas al uso de papel higiénico
Para quienes no cuentan con bidet, existen alternativas prácticas como duchas higiénicas manuales o bidets portátiles, dispositivos fáciles de instalar que ganan terreno en departamentos y baños pequeños. La tendencia también refleja un cambio cultural ya que cada vez más personas priorizan métodos que combinan comodidad, salud y sostenibilidad.
Entre los motivos principales que impulsan este cambio aparecen la mayor higiene que brinda el agua, el cuidado de la piel y el respaldo médico a este tipo de limpieza. En paralelo, algunos especialistas consideran que las toallitas húmedas pueden utilizarse de forma ocasional, por ejemplo, en viajes o lugares sin acceso a agua, siempre que sean aptas para piel sensible y no reemplacen los métodos principales.
