Ferrocarril Trasandino: el megaproyecto que busca unir Argentina y Chile por la Cordillera

El plan, impulsado por la empresa chilena Beler S.A. junto con la firma singapurense International Nusantara Investment, propone desarrollar una moderna red ferroviaria entre la provincia de Mendoza y la región de Valparaíso.

15 de junio, 2026 | 13.09

Después de más de cuatro décadas sin una conexión ferroviaria transandina, un ambicioso proyecto busca volver a unir Argentina y Chile mediante un tren que atraviese la Cordillera de los Andes. La iniciativa contempla una inversión estimada en US$ 9.600 millones y apunta a transformar el comercio y el transporte de pasajeros entre ambos países.

El plan, impulsado por la empresa chilena Beler S.A. junto con la firma singapurense International Nusantara Investment, propone desarrollar una moderna red ferroviaria entre la provincia de Mendoza y la región de Valparaíso.

¿Cómo sería el Ferrocarril Trasandino, el megaproyecto que busca unir Argentina y Chile por la Cordillera?

El proyecto contempla la construcción de un túnel ferroviario de 54 kilómetros entre las localidades de Uspallata, en Mendoza, y Los Andes, en Chile. Además, prevé una doble vía electrificada de aproximadamente 420 kilómetros para el transporte de cargas y pasajeros.

La iniciativa también incluye un centro modal de cargas en la localidad chilena de Longotoma y un puerto submarino de aguas profundas en la comuna de La Ligua. Según sus impulsores, la obra permitiría facilitar las exportaciones argentinas y fortalecer la conexión comercial con los mercados de Asia-Pacífico.

De concretarse, el nuevo sistema ferroviario incorporaría trenes de alta velocidad, convirtiéndose en el primero de estas características en Sudamérica.

El Ferrocarril Trasandino dejó de operar hace 42 años y desde entonces no existe una conexión ferroviaria activa que cruce la Cordillera de los Andes entre Argentina y Chile. La nueva propuesta busca recuperar ese vínculo histórico y, al mismo tiempo, posicionar a Mendoza como un nodo logístico clave dentro de un corredor bioceánico que también beneficiaría a Brasil, Paraguay y Uruguay.

El proyecto todavía debe atravesar distintas instancias administrativas y de evaluación en ambos países. En Chile, los impulsores ya iniciaron gestiones ante las autoridades para avanzar en la aplicación del Tratado de Maipú, firmado en 2009, con el objetivo de facilitar la tramitación de la iniciativa.