Una máquina excavadora de 1680 toneladas se abre paso bajo tierra para avanzar en la construcción de uno de los nuevos túneles ferroviarios previstos en el Hudson Tunnel Project, una obra de infraestructura que requirió una inversión estimada de 16.000 millones de dólares y que mejorará la conectividad entre Nueva York y Nueva Jersey.
La obra se propone la construcción de dos tubos bajo el río Hudson y la rehabilitación del histórico túnel North River, abierto en 1910. Los trabajos de la tuneladora iniciaron el 8 de octubre con el objetivo de mejorar el enlace entre Nueva York y Nueva Jersey, uno de los corredores de alta demanda que actualmente dependen de infraestructura centenaria.
La máquina con 150 metros de largo y una rueda frontal de corte de 8,7 metros de diámetro está preparada para atravesar roca sólida. Sus discos metálicos presionan sobre el terreno hasta quebrarlo; luego, el material desprendido viaja hacia el exterior por un sistema de cintas transportadoras.
¿Cómo será la construcción de los túneles?
La obra contempla ampliar de 2 a 4 las vías operativas para trenes de Amtrak y NJ TRANSIT entre Nueva Jersey y la estación Penn Station en Manhattan, Nueva York. A medida que avanza la excavación, un mecanismo ubicado detrás de la cabeza de corte coloca piezas prefabricadas de hormigón, que forman el revestimiento definitivo del túnel.
También se proyecta una velocidad de unos nueve metros por día, cálculo que contempla las pausas previstas para el mantenimiento. La etapa inicial incluye dos galerías paralelas, de unos 1,6 kilómetros cada una, unidas por seis pasajes transversales.
Durante los trabajos se usan dos tuneladoras fabricadas en Alemania y ensambladas en Estados Unidos. Ambas partirán desde North Bergen y llegarán a un pozo situado entre Weehawken y Hoboken. El trazado incluye unas 9 millas (unos 14,4 kilómetros) de nuevas vías férreas y un nuevo túnel submarino de 2,4 millas.
La finalización de la obra está proyectada para 2035 y la rehabilitación del túnel antiguo para 2038. La construcción reemplaza la infraestructura dañada por el huracán Sandy con más de 115 años de antigüedad, de la que depende uno de los sectores más transitados del Corredor Noreste estadounidense.
El corredor ferroviario con más de un siglo
Las maquinarias serán retiradas y otros equipos adaptados a condiciones geológicas distintas, excavarán el tramo que pasa bajo el río Hudson. El objetivo es sumar capacidad a una ruta que presta servicio a cientos de trenes todos los días. El túnel North River funciona desde 1910 y es usado por más de 450 trenes diarios.
Por lo tanto, circulan alrededor de 200.000 pasajeros cada jornada. Pero el paso de Sandy en 2012 agravó su deterioro, ya que el agua salada inundó sectores y dañó instalaciones. Una vez concluidas todas las tareas, la conexión pasará de dos a cuatro vías.
