Mientras Alberto Weretilneck adelantó que dejará la presidencia de Juntos Somos Río Negro (JSRN) para dar lugar a “una visión más moderna”, desde la oposición provincial interpretan la decisión como una señal del desgaste de su gestión que todavía posee dos años por delante. En diálogo con El Destape, el jefe del bloque Vamos con Todos, José Luis Berro, aseguró que se trata de “un fin de ciclo” atravesado por el deterioro en áreas clave.
“Esto se evidencia en las encuestas, donde aparece como uno de los gobernadores con peor imagen, pero también en el fuerte descontento de la población”, sostuvo Berro, quien definió la administración provincial como “chata” y sin respuestas en salud y educación. En ese sentido, consideró que la salida de Weretilneck de la conducción partidaria es “un manotazo de ahogado” frente a una gestión “deficiente en diferentes ámbitos”.
El dirigente también cuestionó el intento del oficialismo de reconfigurarse tras los últimos resultados electorales y apuntó al vínculo del mandatario con la gestión de Javier Milei. “A pesar de querer mostrarse como un personaje camaleónico y con afinidad con el Gobierno nacional, las urnas el año pasado hablaron”, afirmó.
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Para Berro, ese alineamiento no es solo político sino que tiene consecuencias concretas en la provincia. En ese marco, trabajadores de la salud vienen advirtiendo sobre el deterioro del sistema público, con falta de personal, renuncias y condiciones laborales precarias. Aunque el Gobierno destacó una alta inscripción en residencias, desde el gremio ASPUR pusieron en duda esos datos y denunciaron persecución sindical, al tiempo que alertaron que la crisis podría profundizarse sin cambios en la política sanitaria.
El escenario se complejiza además por la posibilidad de congelar salarios estatales y por conflictos abiertos en distintos sectores, incluida la Policía provincial, que llegó a realizar protestas frente a la Casa de Gobierno. Para el legislador, este cuadro refleja “una provincia sin rumbo claro”, donde crece el malestar social mientras el Ejecutivo avanza con medidas de ajuste.
En paralelo, otro de los ejes de cuestionamiento es el perfil productivo que impulsa la gestión. En medio de la emergencia hídrica que atraviesa la provincia, el Gobierno de Weretilneck habilitó proyectos mineros en zonas sensibles, incluso en áreas con presencia de glaciares y nacientes de ríos, lo que generó fuertes críticas por su impacto ambiental. En ese contexto, el mandatario defendió una mayor autonomía provincial sobre los recursos naturales y planteó la necesidad de revisar marcos regulatorios como la Ley de Glaciares de Argentina para fomentar inversiones.
Extractivismo y polémica
"Yo comparto absolutamente la propuesta del Gobierno nacional de la agenda legislativa relacionada a devolverles a las provincias potestades que en algún momento le fueron quitadas", resaltó la semana pasada el mandatario provincial en la AMCHAM Summit 2026. Mientras en la Provincia de Río Negro rige la emergencia hídrica, el Gobierno de Weretilneck, autorizó la explotación en un glaciar ubicado en el Cerro Carreras que habilita a la empresa Tamar Mining SA a explotar una zona con presencia de glaciares y nacientes de ríos clave, más específicamente en el Cerro Carreras.
Además agregó: "La Ley de Glaciares es un camino, la Ley de Bosques que se empieza a discutir es otro, y creo que, si el Congreso Nacional avanzó en devolverle a las provincias sus potestades, el nivel de inversiones va a ser mucho mayor".
En este sentido, Berro advirtió que este rumbo profundiza las tensiones en la provincia: “Se prioriza un modelo que no está resolviendo los problemas de fondo de los rionegrinos”, sostuvo, y vinculó estas decisiones con el deterioro económico y social que, según afirmó, atraviesa Río Negro.
