La Iglesia católica volvió a marcar distancia con el Gobierno nacional al cuestionar el desmantelamiento del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), clave para obras en barrios populares. En una misa en La Matanza, encabezada por Marcelo Colombo, también se advirtió sobre el crecimiento del narcotráfico y la falta de presencia estatal, en un acto cargado de referencias al legado de Papa Francisco.
Durante el fin de semana, la Iglesia expresó su preocupación por el rumbo de las políticas sociales vinculadas a la urbanización de asentamientos. En particular, apuntó contra la paralización del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), creado por ley durante la gestión de Mauricio Macri y respaldado en su momento por el propio papa Francisco. Este fondo financia obras esenciales como redes de cloacas, agua potable y tendido eléctrico en sectores vulnerables. Según plantearon desde el Episcopado, su desarticulación impacta directamente en la calidad de vida de millones de personas que viven en barrios populares.
El reclamo tuvo como escenario una celebración religiosa al aire libre en Ciudad Papa Francisco, en San Justo, partido de La Matanza. Allí, referentes eclesiásticos recordaron el compromiso del pontífice argentino con los sectores más postergados, al cumplirse un año de su fallecimiento. La ceremonia fue encabezada por Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, y contó con la participación de obispos y sacerdotes que trabajan en villas y asentamientos del conurbano bonaerense. En ese contexto, el obispo de San Justo, Eduardo García, advirtió sobre una problemática creciente: la combinación de pobreza estructural y expansión del narcotráfico en los territorios más vulnerables.
Uno de los ejes centrales del mensaje fue la denuncia de lo que definieron como una retirada del Estado en los barrios populares. Según García, este vacío favorece el avance de redes delictivas. "Hay lugares donde se siente el dolor por la falta de presencia estatal y el crecimiento del narcotráfico”, expresó el obispo, quien viene alertando desde hace tiempo sobre el aumento de la violencia vinculada a estas organizaciones. En esa línea, remarcó que la Iglesia no está dispuesta a resignarse: "Queremos que nuestros chicos crezcan con esperanza real, no en una ‘narcoesperanza’ que termina destruyendo sus vidas".
El legado de Francisco como eje
A lo largo de la jornada, los referentes religiosos destacaron la influencia de papa Francisco en el trabajo pastoral en villas y barrios populares. Su impulso a iniciativas como los Hogares de Cristo —espacios de contención para personas con consumos problemáticos— fue señalado como un ejemplo a seguir.
Colombo retomó una frase del Papa para reforzar el mensaje de unidad: "Estamos todos en el mismo barco y tenemos que salir juntos, también de la pobreza y la exclusión".
