Tras varios meses de caída del Gobierno en las encuestas y a un año del inicio de la campaña electoral, el escenario parece haberse estabilizado en algunas certezas transitorias: una gran porción del electorado no polarizado ("blando") está sufriendo la situación económica, abandonó a La Libertad Avanza y busca otras opciones. El presidente Javier Milei conserva el respaldo de su núcleo duro, estabilizado en un cuarto del electorado; mientras crece el voto duro opositor, que todavía no encuentra un canal único de expresión de cara a 2027.
Pero dentro de ese panorama general, aparecen algunos destellos relacionados con lo que están viendo los votantes duros de Milei que es interesante tener en cuenta. Son datos que principalmente fueron reflejados por la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés, y por un detallado estudio de la consultora QSocial, ambos publicados los últimos días.
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El estudio de San Andrés pregunta por la satisfacción con la tarea del Poder Ejecutivo y desagrega la respuesta según el voto en la primera vuelta de 2023. Previsiblemente, los votantes de Sergio Massa, Juan Schiaretti y Myriam Bregman muestran niveles altísimos de insatisfacción. Pero, llamativamente, también tienen niveles altos de negatividad los votantes de Milei y de Patricia Bullrich –que en el balotaje apoyaron al Presidente–. Más insatisfechos los votantes de PRO (47%) que los de LLA (41%).
Algo parecido ocurre cuando el mismo estudio consulta por la aprobación de la gestión presidencial y desagrega los resultados según el voto en primera vuelta de 2023. Previsiblemente los votantes opositores muestran fuerte negatividad, pero los votantes oficialistas también tienen niveles altos de respuestas negativas. El 49% de los votantes de Bullrich tiene una evaluación mala o muy mala de la gestión de Milei. Y 42% de los votantes de Milei también.
La consultora QSocial tiene datos coincidentes y sorprende ver la evolución del acompañamiento del votante mileísta, que se derrumbó en los últimos meses. Ante la pregunta sobre la evaluación de la situación actual del país, quienes votaron a Milei en primera vuelta pasaron de un 92% de respuestas positivas en enero a un 72% en marzo. Una caída considerable.
¿Cuál es la explicación? La huída de los votantes no polarizados que acompañaron a Milei y hoy la están pasando mal.
Aresco, una de las consultoras escuchadas por la Casa Rosada, tiene números que todavía muestran que para el 60% de sus encuestados, los principales problemas de la vida cotidiana tienen que ver con la economía (para el 39% el problema es el trabajo y para el 21% la inflación). Según la consultora, las expectativas económicas empeoraron en febrero. El 75%, ¡dos tercios!, de los encuestados dijo tener más problemas para llegar a fin de mes que en meses anteriores. Entre los que aprueban la gestión de Milei, el 55% dijo haber tenido muchos o algunos problemas para llegar a fin de mes. Entre quienes lo desaprueban, ese número llegó al 91,5%. Pero, en ese mismo estudio, Aresco también mostró que gran parte del electorado (43%) sigue responsabilizando al kirchnerismo por la situación económica, aunque para un 35% la culpa es de Milei y para un 10% de Mauricio Macri.
"Su núcleo duro es de alrededor del 25%, está completamente convencido y tiene una expectativa positiva de la evolución en el tiempo", señaló Federico Aurelio, director de Aresco, en diálogo con El Destape. Sin embargo, observó: "El porcentaje que acompaña al Presidente y que no es núcleo duro bajó. Esos que no están del todo convencidos por Milei pero siguen pensando que no hay nada mejor. Son un 15%. Predomina la esperanza de que la situación va a mejorar, y están mejor que el otro 60%, pero no están de maravillas. A la mitad le cuesta más llegar a fin de mes. Y la mitad se tuvo que endeudar para pagar gastos." Respecto de quiénes abandonaron a Milei, no hay dudas: "El segmento de menor acompañamiento son las personas de menores recursos. Los que lo están pasando peor."
Cristian Buttié, de CB Consultores, coincide en las proporciones. Según el consultor que predijo –a contracorriente– la victoria libertaria de octubre último, el núcleo duro de Milei hoy está en el 26% o 27% del electorado, no se ha movido demasiado y probablemente sea el nivel de apoyo con el que llegue el Presidente a las elecciones del año próximo. En una estrategia de polarización y núcleo duro similar a la de Mauricio Macri en 2019. "Lo que cayó es el voto blando, el tercio pragmático que vota con el bolsillo", subrayó Buttié ante una consulta de El Destape y agregó: "A medida que vemos la caída de Milei, vemos que crece fuerte el núcleo duro opositor, hoy cerca del 43%".
Milei perdió la red de contención que fue el “voto blando”. Lo perdió por la situación económica. Resta saber si algún dirigente opositor logrará canalizar el desencanto.
